
Durante la ocupacion britanica del sub-continente indio que durara mas de 100 años hasta que Gandhi lograra iniciar el movimiento de independencia con su rebelion pacifica y silente, varias costumbres fueron transferidas a la cultura local, quedando tan arraigadas que muchas de ellas se conservan aun hoy. El rango de estas costumbres iban desde pasatiempos deportivos como el cricket, hasta refrigerios de media mañana y media tarde como el tomar té.
Siendo la ocupacion britanica una de colonizacion y dado que para la epoca era aun muy utilizado el servilismo, no es de extrañar que entre estas costumbres tambien se encontrara el clientelismo tipico ofrecido por el pais ocupado. Esto lo conocemos en nuestro pais como Complejo de Guacanagarix, con la ligeria variante de que en algunos casos el colonizado tiene poca alternativa.
Luego del paso de los britanicos por el Sur de Asia, el Imperio de la India quedo dividido en dos grandes partes, La Union de la India (mas tarde Republica de la India) y el Dominio de Pakistan (mas tarde la Republica Islamica de Pakistan); que ocupaba los extremos Este y Oeste del vasto territorio, quedando la parte este libre y soberana de Pakistan a partir de 1971 y pasando a ser la Republica Popular de Bangladesh.
Estos tres estados, los mas grandes de los 7 que conforman el subcontiente, han tenido una relacion tortuosa a lo largo de los años, mayormente por las diferencias religiosas, ya que tanto Bangladesh como Pakistan son paises eminentemente musulmanes y la India es Hindú. Sin embargo, de los 3 el mas sumiso es Bangladesh, ya que sus gentes son de un temperamento afable y siempre tienen una sonrisa que brindar. Esto ha influido grandemente en el comportamiento de sus vecinos cuando la oportunidad de interactuar con ellos se ha presentado.
En la India existe un sistema de castas que diferencia jerarquicamente el lugar de cada quien en la sociedad. Este sistema de estratificacion es en esencia discriminatorio, pero es ampliamente aceptado. Esto, sumado al legado de los britanicos, ha provocado que existan denominaciones despectivas para algunas tareas y oficios. A 61 años de la independencia britanica, el despotismo entre estas culturas que una vez fueron una sola nacion es aun perceptible.
En la foto que pueden ver al pie de este escrito, se encuentran varios articulos que suelo utilizar a diario. Una computadora, un telefono, botellas de agua, servilletas deshechables y un artefacto que no pude descifrar para que servia, ya que se encontraba en mi oficina al momento de heredarla. La empresa que me contrato en Bangladesh, utiliza 2 de los 5 pisos para el uso de oficinas, uno alberga la plana corporativa y el otro la parte operativa. Cada uno de estos pisos tiene en el centro varios cubiculos donde se ubican los asistentes y el personal auxiliar, quedando en todo el borde de la planta las oficinas de las cabezas de departamento. Al momento de mi llegada, no habia un espacio definido para mi, ya que la posicion era nueva dentro del esquema de la organizacion, asi que fui ubicado en uno de los cubiculos del piso de Operaciones, hasta que pudieran crear un espacion para mi en el piso Corporativo.
Al cabo de dos semanas solo habia disponible una oficina de esquina en el piso de Operaciones y decidieron ubicarme ahi de manera temporal. No es que a mi me molestara en lo absoluto trabajar desde un cubiculo o que estuviera presionando para que me alojaran en una oficina, pero para mis empleadores era muy importante que "mantuviera la distancia" de mis subalternos y nada enviaria mejor el mensaje que una oficina comoda. Esta oficina tenia vista al exterior, quedaba justo a lado del pasillo que da al ascensor, a dos cubiculos de distancia tenia a mis 3 ingenieros con sus respectivos subalternos y en el piso 4, que era el punto ideal para mi, ya que solo tenia que bajar o subir un piso cuando necesitara movilizarme entre las distintas unidades de costura, ya que el piso 1 era utilizado para el proceso Wrinkle Free, el cual no visitaba a menudo y el piso 2 para el proceso de Terminacion, que no requeria de mi presencia a diario, pero si los pisos 3, 4 y 5, donde estaban repartidas las 5 unidades de manufactura.
La oficina era bastante comoda, no veia por que en un futuro tendrian que movilizarme al piso corporativo, desde donde tendria que trasladarme dos pisos hacia arriba cuando tuviera que ir a la quinta unidad, y encima, mis ingenieros y yo soliamos hacer reuniones constantemente para encarar los distintos cambios de estilo que nos asignaba el Departamento de Planificacion, algo que no iba acorde con la parsimonia del este piso. Pero en fin, mientras tanto disfrutaria de las comodidades que me brindaba trabajar desde aqui y cuando llegara el momento de mudarme de nuevo me preocuparia por ello.
En mi primera mañana dentro de mi nueva oficina, lo primero que hice fue llenar la pizarra con unos cuantos apuntes para luego dar paso al plan de trabajo del dia con mis ingenieros. Una vez hecho esto, me sente frente al computador a enviar unos cuantos correos para finalmente salir al piso a ejecutar lo mejor posible la lista de tareas por hacer.
Cuando finalmente termine de revisar el correo y hacer par de llamadas, llamó bastante mi atencion el artefacto que se encontraba a la izquierda del monitor. Parecia un control remoto para abrir las puertas que dan acceso a los garages. Senti curiosidad por ver que hacia. Con lo preocupados que estaban mis empleadores por la "comodidad" nuestra y la mucha importancia que le daban a estetica, imagine que si apretaba el boton del centro, de algun lado de la oficina saldria un televisor listo para videoconferencias con Hong Kong o un minibar. Cualquiera de las dos opciones hubiera sido bien interesante, pero no sucedio tal cosa. Oprimi el boton al menos unas veinte veces, primero lo hice con largas pausas entre cada opresion, pero al ver que no sucedia nada, las ultimas diez creo haberlas hecho consecutivas.
En mi concentracion por ver lo que hacia este boton, no me percataba de que cada vez que lo oprimia sonaba una campana en el area de los cubiculos. Al cabo de dos minutos entro a mi oficina un "Peon" (termino despectivo por decir lo menos y producto de mi disgusto, decidiendo nunca llamar por este nombre a los encargados de los "Tea Rooms" que se encontraban en cada piso de oficinas) con la respiracion jadeante y obviamente asustado.
-"Sorry sir, I was very busy serving tea to the staff. I'm truly sorry! But tell me, sir, what can I help you with?"
El joven se veia bastante preocupado por no haber podido atender mi llamado al primer campanazo, pero este obviamente no podia haberlo hecho ya que llevaba en sus manos una bandeja con unas 30 tazas de té que debian ser repartidas entre todo el Staff, que se alojaba en el area de cubiculos. Una de las tantas tradiciones heredadas de los britanicos: "Te de media mañana".
Este joven temia alguna represalia de mi parte por haberse tomado tanto tiempo en responder y el hecho de que la campana halla sonado unas veinte veces era muestra de que no le iria nada bien, segun entendia el pobre muchacho.
Yo solo me encogi de hombros y le pedi disculpas por haber sido tan insistente mientras hice mi mejor esfuerzo por sonar creible mientras le explicaba que el boton se habia quedado pegado. El, bastante aliviado, me pidio el control y me dijo que se encargaria de enviarlo a reparar de inmediato o de cambiarlo por uno nuevo. Sin pensarlo dos veces se lo entregue mientras hacia una muesca de desapruebo ante el inservible aparato. El lo tomo en sus manos no sin antes preguntarme de nuevo: "Is there anything I can get for you, sir? Maybe some tea or coffee?"
Le dije que no gracias y que solo se asegurara de tener en mi escritorio en todo momento dos botellas de agua a temperatura ambiente, que con eso bastaria. El se marcho muy contento y a la vez aliviado. Yo por mi lado quede maravillado ante los extremos que recorrian nuestros superiores para "acomodarnos".
No puedo negar que en principio, una de las cosas que mas me perturbo al llegar, era el tiempo diario que dedicaban estas personas a tomar te. Al menos 30 o 45 minutos diarios para tal practica. Me preguntaba como era posible que nuestros superiores permitieran tal desperdicio de tiempo. Luego entendi que no era otra cosa que parte de la cultura. Nosotros, los dominicanos que laborabamos para esta empresa, viniendo de una cultura zonafraquera donde todo es para ayer y desperdiciar el minimo segundo en algo tan banal como beber te era un pecado mortal, nunca logramos sentirnos a gusto y raras veces aceptabamos la invitacion de cualquiera de nuestros compañeros de trabajo para beber té o café. No cabia en mi mente que existiera un departamento creado para este solo fin. En cada piso existian al menos 3 o 4 "peones", uno o dos para atender los pedidos del Staff y los restantes asignados a personas en particular. En el piso Corporativo uno para el CEO y otro para el encargado de Mantenimiento y en el piso Operativo uno para el encargado de Recursos Humanos. Cierto que estas personas no solo atendian los pedidos de té a lo largo del dia, sino tambien para llevar nuestros Tifins o cantinas a la hora del almuerzo a nuestras respectivas oficinas, pero una persona por piso hubiera sido mas que suficiente en una empresa dominicana.
Creo que de las costumbres que fueron producto de choque para mi, esta sera la que recordare mas, no solo por lo peculiar que resulto ser esta "comodidad", sino porque tambien refleja lo peor que pudo haber dejado por su paso en imperialismo britanico. Una costumbre que permite que una persona sea llamada "Peon", aun cuando la definicion misma que nos brinda el diccionario es despectiva y que incentiva y perpetua en cierta forma (aunque no llegando a tales extremos) el esclavismo del que obviamente es producto esta practica.
No pretendo con esto tirar por el suelo la costumbre de tomar té o la actitud despreocupada de sacar unos minutos del dia laboral para si mismo, ya que creo que es algo que todos deberiamos hacer para no perder los estribos a lo largo del desgaste que nos provoca el dia a dia, pero si externar de alguna forma que me indigno ante el hecho de nos permitamos disfrutar de estas indulgencias sin el mas minimo remordimiento.
No creo que esto vaya a cambiar en lo absoluto, es parte de una tradicion milenaria y ambos se sienten a gusto perpetuandola. Unos ejerciendo el poder y otros satisfaciendo las necesidades de los que lo portan.
Cada dia se aprende algo nuevo, aunque no siempre lo que aprendamos sea de nuestro agrado.
Nota: el control regresó a mi al cabo de unos dias, pero no lo volvi a utilizar jamas. Despues de cierto tiempo el Departamento Administrativo decidio cambiar estos controles por una extension telefonica en cada "Tea Room", pero el CEO; el encargado de Mantenimiento y el encargado de Recursos Humanos, mantuvieron los suyos.