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domingo, 28 de junio de 2009

Tres cortos... Pt. 2/3


Fue luego de una de esas clases de "Home Economics", en aquella que me bautizaran como "Sra. Ruiz", que la segunda parte de esta terna tuvo lugar.

Era el dia en el que nos enseñarian a hacer Pancakes y en vez de pedirnos los ingredientes de antemano, como era costumbre para cada clase, en esta ocasion se nos dio rienda suelta para probar nuestra imaginacion. La presentacion era igual de importante que la preparacion. Para nadie es secreto que los japoneses se enorgullecen de la creatividad de la que son poseedores a la hora de decorar la comida, y esto para ellos es motivo de mucho orgullo. En este enlace (Pasen al final del enlace y hagan click en cada uno de los links) pueden ver como decoran los mundialmente famosos Bentos y la capacidad que tiene hasta la mas comun ama de casa a la hora de armar uno.

Mi grupo dejo mucho que desear, pues ese dia solo fuimos capaces de reunir entre los seis, unos cortadores manuales y unos cuantos empaques de chispitas de colores. No se entregaba ningun premio para el mejor plato, pero todos sabiamos que internamente se debatiria quien era el mejor grupo y por igual, el peor. Esto era una especie de competencia por el derecho a alardear delante de los demas compañeros, al menos hasta la siguiente clase y la proxima receta.

Esta clase, a parte de servir de herramienta para enseñarnos a cocinar, tambien nos daba la rara oportunidad de "merendar" a media mañana. Lo que aqui es un evento tomado por sentado, alla no es permitido. El estado paga por los alimentos en las escuelas publicas, que como dije en una entrada anterior, son mucho mejores que las privadas. Sucede que en Japon, la hora del "recreo" solo se le facilita a los estudiantes para que estos puedan limpiar el campus escolar, desde las aulas hasta las areas comunes. Es por esto que esta clase de "Home Economics" era todo un acontecimiento, pues durante ella, todos compartiamos e intercambiabamos nuestros platos para degustarlos. La explicacion detras de todo esto es que el Estado no puede pagar por la merienda de tantos estuadiantes, cuando ya tiene presupuestado el almuerzo, a lo que yo pregunte en alguna ocasion ante esta escuela de pensamiento, que por que no se le permitia a los estudiantes traer sus propias meriendas y la respuesta fue muy simple: "Entonces todos traerian una merienda diferente, lo que puede dar lugar a que algunos estuadiantes se sientan superiores a otros juzgando en base a lo que cada quien trae.". No me pregunten...

Pues bien, encausandonos de nuevo en el tema pertinente, tomando en cuenta que estabamos por debajo del nivel de creatividad exhibido por los demas grupos, quienes contaban con contenedores de chocolate liquido, crema batida en latas, fresas, uvas, manzanas, jarabe de arce y tubos de suspiro con color, estaba claro que estariamos entre los ultimos lugares. Para suavizar el bochorno de quedar eventualmente en esa posicion tan ingrata, me repetia constantemente a mi mismo y luego a mis compañeros, que para no haber aportado lo suficiente, tenia la excusa de no enteder Japones y de que el termino "ser creativos" no fue reforzado lo suficiente, al menos no para mi. Estaba haciendo mi mejor impresion de Sammy Sosa, cuando se presento al Congreso Norteamericano con un interprete, aquella ocasion en la que de repente se le olvido hablar ingles, la lengua en la que era tan fluido, justo antes de las indagaciones. Para poder tener un mejor desempeño, no nos quedaba otra alternativa que la de terminar primero que el otro grupo que al igual que nosotros carecia de creatividad, pues sus recursos eran tan limitados como los nuestros.

En vez de lamentarnos por saber de antemano que estabamos destinados una vez mas al sotano (en la clase de las ensaladas, alguno de mi grupo tuvo la brillante idea de "freir" el repollo), buscamos motivacion en el hecho de que podiamos al menos, tratar de ser el penultimo grupo y esto de alguna forma nos unio en combate. Todas nuestras fuerzas se concentrarian en acabar primero dentro del grupo de los no creativos, o primeros en general. No teniamos otra estrategia.

Obviamente, esta aula de clases si bien estaba bien equipada, tenia una cantidad limitada de articulos de cocina como era el caso de los sartenes, que era nada mas y nada menos que el protagonista principal en este dia.

Como debiamos cocinar al menos una docena de Pancakes para el grupo y otra docena para los "jurados", compuesto por el resto de la clase y el profesor, un solo sarten no seria capaz de permitirnos alcanzar nuestra meta. Esto lo notamos al cabo de nuestra tercera oblea, para cuando ya teniamos una media de tiempo entre la salida de uno y otro. Yo, sin mucho tiempo que perder, improvise en el acto y fui el primero en llegar al area en donde se almacenaban los trastes de cocina. Abri la puerta que se encontraba debajo del fregadero y ahi habia no mas de tres sartenes disponibles, ninguno con teflon, todos muy maltratados y mugrientos.

A mis once años no puedo decir que era un erudito en los quehaceres del hogar, pero en mas de una ocasion tuve que fregar los platos despues de la cena a manera de castigo, por lo que busque el detergente mas cercano y un "brillo" de alambre para pulir lo mejor que pudiera aquel pedazo de hierro redondo que se asimilaba mas a una piedra volcanica, pues se notaba porosa, pegajosa y maltratada por el tiempo. Con esto reduciria el tiempo de espera en la mitad, asi que en cierta medida, me sentia orgulloso de mi proactividad y que esta contribuyera en alguna medida a nuestro eventual triunfo. Pero en cambio, no tardo la turba en hacerme un "ron"...

Al parecer, de nuevo la "Sra. Ruiz" estaba cometiendo una de sus excentricidades y pensaba que no me ayudaba el hecho de que llevaba puesto el delantal por el cual me habian bautizado con ese nombre y encima "haciendo oficios". Todos fueron llegando uno a uno hasta que no quedo nadie en sus respectivas estaciones. Yo, trato de mantener mi piel lo mas gruesa posible para lo que fuera que viniese, ya fueran burlas o un nuevo apodo, pero estaba felizmente dispuesto a tomar una por el equipo, antes que quedar en ultimo lugar de nuevo.

Cuando ya todos estan a mi alrededor, aparecio el vocero de turno, tan oportuno como si hubiera estado en "queue" y me pregunta alarmado: "Por que estas fregando el sarten!?". Yo obviamente dudo en contestar para no darle ideas al grupo con el que nos encontrabamos en competencia por el penultimo lugar, pero mis dudas quedaron despejadas cuando logre divisar entre el grupo de sorprendidos a mis compañeros de grupo. Estos me miraban con cara de sorpresa y a la vez de intriga, como si nunca hubieran visto algo similar.

Me decido a responderle al vocero, pues era evidente que ya no me quedaba otra alternativa y con cierto disgusto en mi rostro por tener que responder a algo tan obvio, le digo en un tono energico: "Pues por que tu crees?", y creo que cuando escuche su respuesta el mas maravillado de todos en ese preciso instante pase a ser yo.

"A TI NO TE ENSENARON QUE LOS SARTENES NO SE FRIEGAN? ESO LES QUITA EL SABOR!"

A partir de ese instante, pase a ser fanatico acerrimo del Sushi y todo tipo de comida que pudiera ser comida cruda...

domingo, 21 de junio de 2009

Tres cortos... Pt. 1/3



Contrario a lo que pensaba, mientras mas busco material de mi estadia en Bangladesh para compartirlo con los que leen el blog, la memoria solo me trae recuerdos aun mas añejos y me llevan a mis años en Japon. Bien podriamos llamar al Blog, Memorias de un Dominicano en Japon.

Fue casi por casualidad que recorde tres eventos aislados de mis dias escolares en la Ookubo Shogakko, mientras miraba por television junto a mi madre un programa de cocina.

De seguro muchos de ustedes han escuchado hablar de una asignatura llamada "Home Economics" por los estadounidenses que forma parte del pensum escolar y no es otra cosa que una asignatura en la que se enseña a los jovenes a cocinar, coser, bordar, hornear y arte manual entre otras cosas. Esta asignatura tambien es impartida en Japon, pero a mas temprana edad ya que en los Estados Unidos se empieza a impartir en la secundaria y en Japon tuve mi primera introduccion a ella en el 5to de primaria.

Era el tercer trimestre del año y nuestro profesor, Teramoto Sensei, nos informaba que para nuestro primer dia de "Home Ec.", todos deberiamos traer un delantal y unos cuantos ingredientes para lo que se prepararia ese dia. Obviamente yo solo conocia como delantal al que veia a mi madre ponerse todas las noches antes de prepararnos la cena y nunca se me ocurrio que existiera mas de un tipo de ellos (aun me cuesta creerlo). Obviamente, cuando informe esto en mi casa, la solucion fue la mas obvia, me llevaria el de mi madre y lo regresaria al volver de la escuela. Caso cerrado, problema resuelto. En ningun momento me paso por la mente que esto no era algo normal, ya que estoy mas que seguro que cualquier madre dominicana hubiera hecho lo mismo y a pesar de que cuestione a mi madre en cuanto al tamaño del delantal, ya que solo contaba con 11 años y el delantal era para adultos, ella me aseguraba que no seria el unico niño utilizando el delantal de su madre ese dia, asi que confie en el sentido comun de ella y ahi termino nuestro dialogo.

Asi llego el dia en el que nos enseñarian a cocinar ensaladas. La clase se dividiria en grupos de 4 a 6 personas y cada uno ocuparia una estacion de trabajo, que consistia en una gran mesa con estufa y fregadero incluidos. Al llegar al aula en la que se impartia esta materia, todos deberiamos poner sobre la mesa los ingredientes que nos fueron asignados, lavarnos las manos y ponernos nuestros delantales para dar inicio a la leccion del dia. Acto seguido saco de mi bolso mi delantal y me lo acomodo lo mejor que puedo, ya que mi madre habia colocado unos imperdibles en lugares estrategicos de manera que me ajustara un poco mejor. Lo que acontecio luego me marco por todo el resto de mi estadia en ese peculiar pais.

Como nuestra mesa quedaba al fondo del salon, pocos estaban pendientes de mi, aunque por lo general solia ser el centro de atencion, por el solo hecho de ser extranjero y al desconocer tanto de la cultura local, mi comportamiento solia verse como excentrico por momentos. Este dia no fue la excepcion. Yo una vez estoy preparado para la batalla, empiezo a mirar a mi alrededor tratando de encontrar aquella otra supuesta persona que tambien estaria utilizando el delantal de su madre, pero todo fue en vano. Mi cara empezo a cambiar de color y a desfigurarse mientras notaba que todos a mi alrededor tenian un delantal hecho a la medida y a la moda. Algunos estaban confeccionados en tela Denim (tela de jeans), otros en tela de drill, otros en material impermeable, otros con diseños de Snoopy y Doraemon, el de las niñas con diseños de Hello Kitty y los mas "chic", tenian chaquetas de Chef.

Ya empezaba a anticipar lo que venia en camino...

Cuando finalmente me armo de valor y salgo de mi "escondite" desde la parte trasera del salon a ocupar mi puesto en la estacion de trabajo, estallaron las carcajadas, todas en direccion a mi. Ya habia comentado anteriormente que tan despiadados pueden ser los niños, mas aun los japoneses que gozan de practicar el "ijime" como habia mencionado en una entrada anterior, A pesar de que el delantal tenia apariencias de ser unisex y ser de color marron con los bordes en azul marino, por alguna razon todos empezaron a llamarme "Sra. Ruiz" y la clase se vio detenida sin apenas haber comenzado por unos buenos cinco minutos, mientras todos me gastaban una que otra broma y algun comentario de burla.

El apodo permanecio conmigo durante todo el resto del dia y estaba determinado a no ultilizar nunca mas este delantal. Al llegar finalmente a mi casa, desahogue mi frustracion quejandome con mi madre y haciendola responsable de aquel bochorno, por lo que Mami, un poco afligida por yo haber tenido que pasar por esta situacion (obviamente esto no era su culpa, pero ya saben como son los niños), se paso el resto del dia haciendo contactos con sus amigas para ver cual de ellas poseia un delantal "decente". Finalmente, una "nisei" (japones de padre o padres extranjeros o extranjero de padres japoneses) mexicana amiga de mi madre, se presto para ayudarnos y se comprometio para llevarme un delantal esa misma noche para que yo lo utilizara todo el tiempo que fuera necesario.

Esto me trajo algo de alivio, solo que no calcule que Rosalia tambien era latina, asi que no se sorprendaran al saber que el delantal que llevo a casa esa noche era uno con estampado de flores y encajes en los bordes. Que estaba pensando Rosalia al imaginar que con esto me ayudaba, es un miesterio para mi. Asi que sin otra alternativa, preferi tomar mis chances con el delantal bajo el que fui conocido como "Sra. Ruiz" por el resto del trimestre y aproveche la ocasion para ir creando caracter. No se si fue que mis compañeros se cansaron de gastarme bromas al transcurrir una semana de verme con el mismo delantal, o ver que al final hacia caso omiso a sus burlas, mas por no tener otra alternativa que por conviccion, pero lo cierto es que todo se olvido cuando uno de mis compañeros al parecer tenia el suyo sucio y no le quedo otra alternativa que llevar el de su madre.

Era uno de los muchachos mas dociles de la clase y fue un poco penoso ver como todos pasaron de fijarse en mi para tomar sus turnos con el. Es cierto que en principio la burla colectiva nos involucro a los dos, y alguno del grupo sugirio que nos sentaran al joven y a mi en la misma mesa, pero ya yo era periodico de ayer al cabo de unos minutos y toda la atencion se concentro en este pobre desdichado, que con su reaccion iracunda, no hacia otra cosa que animar cada vez mas a los despiadados.

No puedo decir que me alegre de ver que le pasara esto a otra persona, pero tampoco puedo mentirles y decirles que no fui feliz al haberme librado del comentario del dia, aunque claro, "Sra. Ruiz" se quedo conmigo hasta que ocurrio lo que les contare en la tercera entrega de estos cortos.

lunes, 30 de marzo de 2009

Recordar es vivir...


Hace exactamente 20 años, en Marzo de 1989, me encontraba de regreso en Dominicana, despues de dos años viviendo en Japon.

Al momento de partir a Japon, no tenia la menor idea de lo que me esperaba. Lo poco que sabia de ese magico pais se lo debia a las pocas fotos que mi padre habia traido de su primer viaje, luego de permanecer alla por unos meses en el año 1985, haciendo un post-grado en Television Educativa, su verdadera pasion.

Para mi, que solo tenia 9 anos cuando el partio por primera vez hacia ese pais, a pesar de que fue un viaje de solo 6 meses si mal no recuerdo, la sensacion de su ausencia fue muy traumatica. Cuando somos tan inocentes, no somos capaces de lidiar con tener que enfrentar la ausencia de un ser querido, aun cuando sea por un tiempo relativamente corto, pues carecemos de las herramientas que la vida nos va dando con la madurez.

Mas que nada, creo que lo que a mi subconciente mas le preocupaba era que sabia que mi padre tendria que enfrentar su enfermedad solo y eso era perturbador. A pesar de que fue diabetico desde los 9 años, siempre tuvo a su familia para que cuidara de el en casos de emergencia, que por desgracia eran frecuentes e inesperados, pero no era la primera vez que mi padre salia del pais por razones de estudio, ya que su primera incursion en el mundo de la television la habia hecho unos 8 años antes en la Universidad Complutense de Madrid, asi que solo quedaba desearle lo mejor.

En ese entonces, la globalizacion y el internet eran terminos desconocidos, asi que decir que se iba a Japon era como decir que se iba a la Luna. No solo quedaba geograficamente ubicado del otro lado del mundo, sino que las horas de diferencia y las limitaciones para comunicarse hacian que todo fuera mas dificil. Recuerdo que las pocas llamadas que recibimos de mi padre en ese entonces eran todo acontecimiento y estaban practicamente programadas para que estuvieramos cerca del telefono para cuando eso sucediera. Esta programacion se hacia a traves de unas cartas especiales, ya que el sistema de correos era sumamente deficiente. Esta carta especial no era otra cosa que un papel 8.5 x 11, donde se podia escribir en el reverso solamente y solo dentro de los margenes, el anverso tenia espacios delimitados para el destinatario y el sello postal prepagado. Al terminar de escribir esta carta, se procedia a doblarla por las lineas indicativas y se le aplicaba pegamento, quedando en forma de sobre. Era un poco mas caro que enviar una carta convencional, pero era mas seguro. Por lo general se demoraba una semana en llegar y creo que en total recibimos unas 6 de ellas.

Estas llamadas tenian costos estratosfericos y por ende eran muy escazas.

Al regreso de mi padre de esta inolvidable experiencia, el quedo muy entusiasmado con lo que habia conocido de Japon, de su gente, de su cultura y la tecnologia que en nuestro pais aun se encontraba a años luz, lo que hacia sus conocimientos obsoletos sin apenas haber podido ponerlos en practica. Asi que gracias a la amistad que lo unia con el entonces Embajador de Japon en Republica Dominicana, a quien mi padre le escribia los discursos; y su amistad con el Sr. Ojima, entonces director de JICA (Japan International Cooperation Agency), logro tramitar una beca para un Doctorado en Television Educativa, con una duracion de dos años. Esto no cayo muy bien en el seno familiar, ya que a estas alturas, ya mi madre no estaba dispuesta a permanecer mas tiempo alejada de mi padre y mucho menos con la angustia de saber que podria verse solo en algun momento y lo atacara alguna crisis diabetica.

Fue asi como mi padre logro lo impensable. Los benefactores de mi padre extendieron la beca a todos los miembros de la familia! Se estipulaba que mi padre debia salir 6 meses antes para atender un curso intensivo de Japones en la Universidad de Tsukuba, en la prefectura de Ibaraki, ya que sus clases serian impartidas en Japones y nosotros nos uniriamos a el mas tarde, en la prefectura de Chiba, un poco mas al sureste.

Esto supuso un cambio radical en nuestras vidas, ya que mi madre debia renunciar a su empleo, al igual que mi padre y mis hermanos y yo, debiamos despedirnos de nuestros amigos de colegio, a quienes conociamos desde la pre-primaria, ya que debiamos cambiar de colegio. En ese entonces yo estudiaba en el Colegio De la Salle, ubicado en la Simon Bolivar en Santo Domingo junto con mi hermana Lia y mi hermano menor, Julian, aun estaba en guarderia. Los tres fuimos transferidos al Colegio Dominico Americano, ya que si bien aqui no habia escuelas de Japones, era inminente que aprendieramos el idioma universal al menos.

Fue asi como en el 1986, partimos mi madre, mis hermanos y yo hacia un mundo complatamente desconocido. Para un niño, el saber que viajara por primera vez es motivo de mucha excitacion, mas aun cuando se trata de vivir en un pais nuevo. En mi caso, sacrificaba muy poco, ya que regresaria dentro de dos años y podria rehacer mi vida re-encontrandome con mis amigos mas tarde. Una de las grandes ventajas de ser niño es que podemos transitar por la vida, ajenos a las presiones de tomar decisiones. Yo solo tenia que hacer acto de presencia en aquel pais y dejar que el destino se hiciera cargo del resto. No tenia que planificar nada y mucho menos tenia deseos de hacerlo. Creo que nunca tuve mucha desesperacion por crecer y solo me contentaba con vivir el dia a dia, disfrutando cada minuto de mi vida, que hasta ese entonces, habia sido un tazon de fresas y como no, si con tan corta edad me encontraba en un lugar que no todos en este lado del mundo podian decir que conocian.

El Ayuntamiento de la ciudad donde nos toco vivir, Narashino, se encargo de asigarnos una escuela a mi y a mis hermanos, tomando en cuenta la ubicacion de nuestra residencia, tal como se hace con todos los niños, solo que en mi caso se tomo una precaucion extra y fue la de asignarme a Ookubo Shogakko, por la secilla razon de que aqui se encontraba una de las pocas personas que podia hablar el idioma ingles, Teramoto Sensei. Contrario a lo que mucha gente pudiera pensar, luego de la Segunda Guerra Mundial, Japon cerro sus puertas al mundo exterior y se concentro en hacer de su pais, 80% montañoso y poco dado para la agricultura, en una potencia mundial en el ambito tecnologico. Pero este cierre provoco un aislamiento total de las influencias que para nosotros vienen dadas por defecto, tal como la norteamericana. En otras palabras, fuera de Tokio, se podia contar con los dedos de las manos la cantidad de personas capaces de hablar el ingles. Esto para mi fue una sorpresa y me dejaba a mi y a mis hermanos con un nuevo reto. Creo que por esta razon, al cabo de solo 4 meses, mis hermanos y yo eramos capaces de comunicarnos decentemente con la mayoria de nuestros companeros y luego de seis meses eramos ya capaces de hablar con fluidez.

Pero no todo fue tan simple, ya que como les dije anteriormente, el cierre autoimpuesto de Japon ante las influencias extranjeras, no solo se reflejaba en el hecho de que nadie y quiero recalcar esto sin exagerar, nadie en nuestra prefectura hablaba el ingles, salvo por un señor sumamente solvente, quien era dueño de una tienda de electrodomesticos y se dedicaba a viajar por el mundo en sus vacaciones, el Sr. Hikita y de quien nos hicieramos muy amigos con el tiempo y mi maestro. Tambien vimos reflejado este encierro en el comportamiento que presentaban los japoneses ante nuestra presencia. Muchas de estas personas jamas habia visto a un extranjero y por ende nuestras facciones les eran muy extrañas. En mi pais me dijeron "chino" desde que tengo uso de razon y pensaba que eso me ayudaria a pasar desapercibido, pero que va, todos los miembros de mi familia y yo eramos tratados como fenomenos de circo. Fuimos producto de burlas en el mejor de los casos y victimas de "ijime" a menudo. Todo por el hecho de ser extranjeros. No fui capaz de entender a que se debia este odio hacia nosotros y de por si ya llevabamos dentro nuestra parte de frustracion por no poder comunicarnos debidamente, asi que no necesitabamos otro incentivo para ser rebeldes, aun cuando fuera en defensa propia, pero todo esto pude comprenderlo mientras cursaba el quinto de primaria.

Es bien sabido, como decia Napoleon Bonaparte, que la historia pertenece a los vencedores o mejor dicho, la historia es una fabula acordada por todos. Es por esto que la version que conocemos de los hechos ocurridos durante la masacre de Hiroshima, solo nos dice que gracias a esta intervencion norteamericana, se obtuvo la rendicion incondicional de Japon en la Segunda Guerra Mundial, poniendo fin a una de las mas cruentas guerras de la historia y salvando asi miles de vidas, pero esta no es la realidad que conocen los japoneses.

Durante ese mismo año en que cursaba el 5to de primaria, se estrenaba en Japon una pelicula animada llamada "La Tumba de las Luciernagas", y la junta directiva de la escuela entendia que era provechoso que se mostrara en los salones de clase. Esta pelicula narra la historia de lo que acontecio en Hiroshima como la conocen los japoneses y es una version muy diferente a la que conocemos los occidentales. No quiero decir con esto que lo que se enseña en Japon es que ellos fueron victimas del imperialismo yankee, pero si dejava entrever el por que mis hermanos y yo eramos victimas de tanto repudio. Esta pelicula animada pueden verla en Youtube, dividida en 8 partes y doblada al español. En su gran mayoria, los japoneses no tenian la menor idea en aquel entonces lo que significaba ser dominicano y relacionaban mi nacionalidad con la norteamericana por razones que aun desconozco, algo muy similiar a lo que me paso en Bangladesh. Tanto en Japon como en Bangladesh sabian o habian escuchado hablar de Haiti y Dominica, pero no de Republica Dominicana.

El ver esta pelicula hizo que mi temperamento volatil, provocado como mecanismo de defensa, se caldeara bastante y aprendi a entender a los japoneses, lo que facilito que con el tiempo me aceptaran como uno mas del grupo, ya que de ser un joven desafiante y agresivo (todo esto en respuesta a lo que me habia tocado vivir), me torne mucho mas docil y tolerante. Mirando hacia atras, me cuesta creer que todo esto fui capaz de entenderlo a tan corta edad, aunque la verdad cuando lo pienso, no creo que han pasado mas de 20 años, pues el recuerdo esta tan fresco en mi memoria que puedo decir con toda honestidad que me parece que fue solo ayer.

Ya superadas las etapas mas dificiles y amargas, fui capaz de disfrutar de la experiencia a plenitud, ayudado en gran parte por Teramoto Sensei, quien se ocupo de mi como si hubiera sido hijo de el. No solo fue mi maestro en 4to de primaria, sino que la junta directiva de la escuela hizo algo que nunca antes habia hecho y permitio que Teramoto Sensei siguiera siendo mi maestro en el 5to, algo poco comun, ya que los maestros en Japon se asignan por largos periodos a un mismo grado. El tambien fue mi entrenador de Futbol, a quien le debo mi gran pasion por ese hermoso deporte. Me decidi a involucrarme en todas las actividades posibles para adentrarme aun mas en la cultura. El horario escolar era normalmente de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. Lunes, Miercoles y Viernes y los Sabados de 8:00 a.m. a 12:00 m., y los que estabamos en el equipo de Futbol entrabamos una hora antes y saliamos una hora mas tarde de Lunes a Viernes y los Sabados nos quedabamos hasta las 6:00 p.m. Los Martes y los Jueves eran dedicados de 3:30 p.m. hasta 5:30 p.m. para actividades extra-curriculares y yo me habia anotado en el Club De Supervivencia, algo asi como los Boy Scouts, pero un poco mas emocionante. En este club hice varias cosas interesantes, desde acampar hasta descender con un arnes desde la azotea de nuestra escuela.

Siendo Japon un pais de cultura muy rica, donde el respeto prima y la veneracion hacia los ancianos y la exhaltacion de la juventud son elementos claves en la sociedad, no tenia problemas en andar toda la ciudad en bicicleta, llegando a veces a ciudades vecinas si el tiempo me lo permitia. En una de esas andanzas, me encontraba junto a uno de mis amigos en Tsudanuma, ciudad vecina de Okubo, en un Domingo por la tarde, encontramos en un poste un anuncio que invitaba a todos los jovenes deseosos de pertenecer a un Club de Lideres, hacer acto de presencia en un Salon para eventos y Exposiciones llevando consigo la suma de 1,200 yenes. Sabia de antemano que de pedirle ese dinero a mis padres me lo darian sin problemas, la unica limitante es que las inscripciones estarian abiertas solo hasta ese mismo Domingo y empezaban dentro de una hora, segun indicaba el anuncio. Ya no me daba tiempo regresar hasta la casa y volver con el dinero, asi que mi amigo y yo decidimos ir de todas formas solo por curiosidad a ver de que se trataba.

El enfasis que los japoneses hacen cuando se trata de desarrollar a la juventud no tiene comparacion, desde la preparacion escolar hasta las actividades extracurriculares. Este particular curso para lideres era impartido por jovenes universitarios que donaban su tiempo para estas actividades. Al momento de nuestra llegada al recinto, despues de haber recorrido la ciudad por varios minutos, este lucia desolado, por lo que pensabamos que nos habiamos equivocado de direccion o que el evento se habia cancelado, pero la realidad era que habiamos llegado tarde y ya todos estaban dentro, solo que no lo sabiamos, hasta que uno de los jovenes que dirigia el evento salio afuera a preguntarnos si andabamos buscando la reunion del Club de Lideres, a lo que respondimos afirmativamente pero le aclaramos que solo estabamos alli por curiosidad, ya que no teniamos dinero. Este nos contesto que no habia problemas, que nos inscribieramos y trajeramos el dinero para la proxima reunion.

Muchas veces quisiera conservar un poco de aquella inocencia que nos caracteriza de niños, ya que a veces nos lleva a ser atrevidos sin proponernoslo, teniendo resultados muy positivos como fue en esa ocasion, pero lo cierto es que a medida que nos vamos haciendo adultos, vamos perdiendo un poco la escencia de lo que es vivir a plenitud a medida que los compromisos nos van haciendo mas aprensivos.

El ser curioso, inocente y atrevido me llevo a conocer un lado de Japon que nadie en mi familia pudo y muchos en mi ciudad tampoco. Para la segunda reunion pregunte si podia traer unos cuantos invitados a uno de los lideres y este respondio afirmativamente, asi que hice una campaña agresiva dentro de la escuela junto al amigo que me habia acompañado, mas que nada porque no conocia a nadie en este programa, ya que la gran mayoria de los que participaban en el eran de la vecina ciudad de Tsudanuma. Muchos prometieron ver de que se trataba y de acompañarme en la proxima reunion, pero no todos cumplieron y al final solo fueron de mi escuela dos niñas con las cuales nunca habia hecho contacto. Ni siquiera el amigo que me acompaõ el primer dia regreso. Creo que esto se debia a que el curso tenia lugar en otra ciudad. Siendo extranjero, gozaba de cierta fama dentro de la escuela y todos sabian quien yo era, ayudado tambien en gran parte porque habia ganado en las Olimpiadas Intramurales el Primer Lugar en la competencia de Salto Largo y como se corrio la voz de que pertenecia al Club de Lideres de la hermana ciudad, la noticia se propago mas alla de lo que podia imaginar. Estas dos jovencitas sintieron curiosidad y de no ser porque ellas se me acercaron en el curso para saludarme, jamas me hubiera enterado de que tenia dos compañeras de colegio en el Club. Ellas me dijeron que me conocian de Okubo Shogakko y que cursaban en el 5to 3, yo cursaba el 5to 2 (en japon no utilizan letras para diferenciar los distintos cursos del mismo grado, solo numeros).

En este curso sacrifique todos mis Domingos libres durante todo el año escolar, pero no pude haber estado mas feliz. Aqui no solo se programaban actividades para desarrollarnos como adolescentes, reforzando nuestras actitudes y aptitudes a traves de charlas, sino tambien a traves de viajes al interior del pais.

En mi primer viaje, siendo aun un poco inexperto en el entendimiento del japones, solo recuerdo que el Lider nos informo que debiamos llevar dinero para nuestros antojos y una muda de ropa, asi que transmiti esta informacion a mis padres y estos de muy buena gana accedieron a darme el anhelado permiso, ya que sabian que conoceria lugares nuevos. No tenia la menor idea de lo que hariamos en este lugar, pero el solo hecho de salir de la ciudad representaba un atractivo. Con dinero y mochila en mano me dirigi a la estacion de tren de Okubo y por ser mi primera vez solo viajando en tren, introduje el dinero en la maquina dispensadora y creo que el ticket que compre podia llevarme hasta Tokyo, ya que el cambio que me diera la maquina era de solo 150 yenes, cuando habia introducido 500. No se imaginan mi frustracion pues acababa de gastar mas del 60% de mi mesada en un ticket que no utilizaria y el viaje apenas empezaba. Creo que las eventualidades a la hora de viajar me han acompañado siempre. Menos mal que al cabo de unos minutos llegaron a la estacion las dos jovencitas de mi escuela y me pegue a ellas como pulga, respondiendo que si a todos lo que ellas decian y solo sabia que si no queria perderme en medio de la madeja de trenes de Japon debia permanecer bien cerca de ellas.

Estas dos jovencitas, al parecer sabian a la perfeccion a donde nos dirigiamos, pues solo recuerdo que despues de desmotarnos del tren, caminamos unos buenos kilometros por lugares que jamas habia visitado. Fue asi que llegamos al Campo de Futbol de Funabashi, una maravilla para lo que conocia hasta ese entonces, ya que mi ciudad calificaba como "campo" bajo los estandares de Japon, a pesar de ser una ciudad mucho mas moderna que Santo Domingo, al menos en ese entonces. Aqui nos llevaron a nuestros dormitorios y fue ahi donde el corazon me dio un vuelco en el pecho, cayendo en mi estomago. DORMITORIOS!?!?!?! Pero si se suponia que esto solo seria un pasadia! No le pedi permiso a mis padres para pasar la noche fuera de la casa! No tenemos telefono! Como les hago saber que no tengo la menor idea de donde me encuentro y de que encima pasare la noche aqui?

Debo decir que pudo mas mi orgullo que mi preocupacion. Estaba determinado a no dejarle entrever a mis compañeros que no habia entendido nada cuando el Lider nos informo del viaje y como no tenia la menor idea de como regresar a mi casa, preferi hacerme de cuenta que no habia pasado nada. El dia transcurrio de maravilla. Fuimos llevados hasta un parque con una inmensa esplanada en grama, donde nos enseñaron a armar casas de campaña, despues fuimos regresados al Club de Futbol donde nos pasamos la tarde en activiades de integracion y en la noche fuimos divididos en grupos para participar del Rally que tendria lugar al dia siguiente. Ya cuando eran proximo a las 11:00 p.m., cuando se suponia que todos los muchachos estariamos durmiendo, entro uno de los lideres a nuestra habitacion preguntando por alguien llamado "Ruisu" y de repente recorde que para estas horas, ya mi madre debia haber llamado a la Guardia Nacional, ya que nunca habia pasado de las 8:00 p.m. fuera de la casa. Mi madre tuvo la suficiente entereza mental de llamar a Teramoto Sensei, lo cual era un logro monumental tomando el cuenta el mal rato por el cual la estaba haciendo pasar, quien hizo innumerables contactos con todos los padres que le vinieron a la mente, hasta que dio con los de las dos jovencitas, quienes le dijeron donde estaba teniendo lugar el "pasadia" del Club de Lideres. Estos le facilitaron a Teramoto Sensei el numero del Club de Futbol de Funabashi y este se comunico con uno de los organizadores y le pidio que confirmara si yo estaba presente.

No me pidieron que viniera al telefono, no me dijeron el motivo de la pregunta, aunque yo sabia perfectamente el por que y tampoco hubo reprimenda por parde de los lideres. Tan solo se cersioraron de que estaba durmiendo en mi habitacion y eso fue todo, aunque el cuchicheo de los demas compañeros no se hizo esperar y todos me abordaron al cabo de unos minutos. Fue muy dificil conciliar el sueno a partir de ese momento, pues solo podia pensar en la "pela silabica" que me esperaba cuando regresara a la casa.

Al dia siguiente, el Rally me ayudo a desviar un poco la mente de lo que me esperaba a mi regreso y mantuvo a los demas muchachos ocupados de sus asuntos en vez de repetrime todas las preguntas que me habian hecho la noche anterior: "Viniste sin permiso?", "Que te va a hacer tu mama cuando llegues a la casa?", "Te dejaran regresar a otro viaje con nosotros?", en fin, a pesar de que no entendia nada de lo que preguntaban en la hoja del Rally, estaba contento de solo poder caminar por toda la ciudad sin rumbo aparente con tal de mantenerme alejado de todo lo que pasaba por mi cabeza.

Este viaje fue un tanto agridulce, pues a pesar de que estaba contento por la experiencia, el saber que tendria que enfrentar a mi madre al regreso, me dejaba con una gran sentimiento de culpabilidad, eliminando cualquier posibilidad de disfrutarlo a plenitud, pero fue reconfortante ver la reaccion de mi madre cuando toque la puerta de la casa. Ella me recibio con besos y abrazos y es evidente que penso lo peor cuando no me vio llegar a la casa la noche anterior, asi que decidio dejarme pasar esta confusion por alto y lo mejor es que ni siquiera fui castigado. Fue una de las pocas veces que puedo decir que todo salio a mi favor.

Otro de los viajes a los que acudi con este grupo de Lideres, me llevo hasta la ciudad de Yamanashi, ubicada al Oeste de Tokyo, a pesar de que tal como la vez anterior, no tenia la menor idea de hacia donde ibamos o de que hariamos, solo de que pasariamos dos dias fuera de casa, que fue lo unico que tuve la certeza de preguntar. Aqui pusimos en practica casi todo lo que habiamos aprendido durante el año de entrenamiento y a la vez, compartimos con otros grupos de lideres de otras ciudades. Arribamos bien entrada la noche a un complejo hecho completamente en madera y de caracter rustico, en medio de un bosque de cerezos, lo que hacia el lugar un tanto magico. Pasamos la noche intercambiando experiencias con nuestros contrapartes de las distintas ciudades y cenamos todos juntos en un salon inmenso, para luego ser llevados a uno de los jardines contiguos al recinto, donde se nos permitio hacer fogatas.


El cansancio del viaje mas todas las emociones del dia hicieron que todos cayeramos rendidos antes de las 11:00 p.m. y fuimos todos llevados hasta nuestras habitaciones y por suerte estabamos todos cansados sin excepcion, ya que no hubo lugar esa noche para las acostumbradas bromas que se suelen hacer entre si los jovenes en este tipo de viajes. La mañana llego sumamente rapido y no puedo describirles con palabras la sensacion que tuve al momento de asomarme a la ventana cuando abri las cortinas. La montaña mas hermosa que jamas habia visto se presentaba imponente con los primeros rayos de la mañana, con su cima blanca y amplia falda que parecia abarcar todo el horizonte, como un gigante narcisista. No era nada mas y nada menos que el Monte Fuji, una mole natural que se eleva 3,776 metros sobre el nivel del mar y debo admitir que para mi fue una completa sorpresa, ya que no recuerdo para nada si nos dijeron en algun momento antes del viaje que nos dirigiamos a las proximidades de este coloso.

Desperte a uno de mis amigos para que contemplara junto a mi esta maravilla natural y el muy inocente le pregunta a uno de los lideres que estaba en nuestra habitacion si este era el Monte Fuji, a lo que el lider le contesta: "No, ese es el Monte Tsukuba (877 mts.)...ANIMAL! Claro que es el Fuji! Tu no pusiste atencion a la charla antes del viaje?" y todos los que estabamos en la habitacion estallamos en carcajadas y la verdad es que me averguenzo un poco cuando digo sin remordimiento alguno que me alegro de que el que hiciera la pregunta fuera el y no yo.

Fue uno de los fines de semana mas memorables de toda mi estadia en Japon, solo comparable con el viaje que hice junto al Sr. Hikita a Nagano, lugar donde se celebraron los Juegos Olimpicos de Invierno en 1998. Aqui tuve la oportunidad de ver nieve por primera vez a gran escala, ya que a pesar de que habia nevado en dos ocasiones en mi pueblo, los copos no tenian la suficiente densidad como para no derretirse al momento de tocar tierra y lo que quedaba no era otra cosa que un lodazal congelado.

Aqui en Nagano fue que esquie por primera vez y es la sensacion mas cercana que he tenido a volar, pude hacer un muñeco de nieve y como si todo esto fuera poco, me encontraba en compañia de Tomoko chan, la hija del Sr. Hikita y de quien estaba perdidamente enamorado. Para mi suerte, el Sr. Hikita queria hacer un matrimonio arreglado entre nosotros, por lo que no tenia problema alguno en permitirme pasar mucho tiempo junto a Tomoko. Ah, la inocencia...

Tuve la oportunidad de visitar Nagano nuevamente en la primavera, esta vez acompañado de toda mi familia, invitados de nuevo por el Sr. Hikita y la verdad es que cuando se experimentan las cuatro estaciones en un pais, se obtiene una vision completamente diferente del mundo, por trivial que suene, pero ver lo que en un momento estuvo cubierto de nieve hasta donde el ojo pudiera alcanzar y al cabo de unos meses ver toda la naturaleza cobrar vida en el mismo lugar, es algo dificil de poner en palabras.

Junto a otra familia, mi hermana Lia y yo, fuimos invitados por los padres de unos amigos del colegio a pasar una semana de las vacaciones de verano en su casa paterna, ubicada en un pueblo remoto, no recuerdo con exactitud donde, solo se que era en las cercanias de Tokyo y al parecer estas personas fueron en un tiempo muy influyentes en Japon, ya que la casa tenia un terreno inmenso y la costruccion de la misma era anormalmente grande para Japon, donde este tipo de casas solo estan reservadas para los terratenientes. Aqui fuimos llevados a un "Matsuri", donde participamos mi hermana Lia, el hijo mayor de nuestros anfitriones y compañero de estudios de Lia y yo en una especie de Talent Show, ganando un premio por creatividad, donde adaptamos un baile que habia hecho famoso Ken Shimura, un comediante japones a traves de uno de sus personajes, con la cancion "Bad" de Michael Jackson.

Uno de mis ultimos viajes durante mi estadia en Japon, lo realice junto a toda mi promocion, una especie de retiro, donde se resalta mucho la importancia del compañerismo y la convivencia. De mas esta decir que el choque emocional que esto provoca en los jovenes es muy profundo y permanece con uno para toda la vida. Tuvo lugar en un apartado campo, donde las unicas señas de civilizacion estaban a varios kilometros de distancia. El establecimiento que nos albergaba quedaba en medio de la nada y rodeado por bosques de extensa vegetacion y contrario a mis viajes anteriores con el colegio al cual atendia, en este se nos permitio tener mucho tiempo libre para solo estar con nuestros compañeros en un ambiente distinto lo que permitiio que nos compenetraramos mas. Todo giraba en torno a pasarla bien, haciendo extensas actividades de integracion y juegos interactivos, culminando con una noche "amateur", que tanto le gusta a los japoneses, dividiendonos en dos grupos por curso; hombres y mujeres separados. Los hombres de mi curso decidieron hacer una parodia de la cancion del Anime "Captain Tsubasa" que se basa en las aventuras de un jugador de Futbol durante sus anos de escuela basica. Mis compañeros decidieron hacerme el personaje principal de la parodia a manera de homenaje por aproximarse la fecha en la que debia partir y nos llevamos el primer lugar, recibiendo un premio simbolico.

Al dia siguiente se nos dio una charla de las distintas especies que se encontraban en nuestros alrededores, para luego ser llevados por una caminata ecologica mostrandonos todo lo que se nos habia ensenado, pero en su ambiente natural. Todo esto culmino con un Rally por los senderos y trillos que habiamos caminado el dia anterior, donde mi equipo gano el segundo lugar. La verdad es que no me puedo quejar. Fueron unos años maravillosos.

Llegado Marzo de 1989, fecha en la cual tambien tienen lugar las graduaciones de las escuelas basicas en Japon, donde los que salen de 6to de primaria se dirigen a su nueva vida como pseudo-adultos, se aprovecho la ocasion para despedirnos a mi y a mi hermana durante el acto de graduacion.

Las ceremonias de graduacion son el completo opuesto a lo que conocemos en occidente. Son muy solemnes y el centro de atencion son los estudiantes en si y no los oradores. Los discursos en su mayoria son pronunciados por los estudiantes mismos y durante el acto los de 5to curso ofrecen canciones a los graduandos. Lo que mas recuerdo de este dia, es que la ceremonia emotiva por demas, donde se despiden amigos que han estado juntos desde la pre-primaria, era doblemente triste para mi, pues de nuevo tenia que despedirme de los amigos junto a los que habia compartido tanto y a diferencia de aqui, habiamos logrado crear un vinculo muy cercano gracias a los retiros que aqui muchas veces se limitan a solo los bachilleres. En este caso, la despedida era muy diferente a la que habia tenido que hacer en Dominicana, donde sabia que al regreso podria ver de neuvo a mis amigos. En esta oportunidad sabia que el adios seria si no permanente, al menos muy largo. Eso me dejaba muy acongojado y deseaba en aquel entonces porder quedarme a vivir en este pais al que llegue solo con la intencion de permanecer el tiempo estipulado.

En esta ceremonia se canto una cancion de la que solamente pude guardar en el recuerdo una pequena estrofa, asi como la melodia y el hecho de que al cantarla, todos en el auditorio empezaron a llorar, desde maestros hasta estudiantes. Cuando llegue al pais, la cancion era una de las cosas que mas recordaba de mis ultimos dias en Japon, pero con el paso de los años lo poco que recordaba de ella se fue haciendo cada vez mas difuso.

Dado que las ultimas semanas he tenido mucho de tiempo de ocio, decidi buscar en Google esta cancion, determinado a encontrarla a toda costa y con tiempo de sobra en mis manos para ello. Asi que realice mi primera busqueda escribiendo las pocas palabras que creia recordar en el buscador, pero no obtuve ninguna suerte, asi que entonces preferi hacer una busqueda generica escribiendo las palabras: "Elementary School Graduation Songs in Japan" y lo unico cercano que pude encontrar fue este articulo en About.com: Graduation Song. Busque de inmediato en Youtube y Goear las dos canciones especificadas en el articulo pero sin mucha suerte. En este momento, encontrar esta cancion se convirtio en un proposito de suma importancia para mi, ya que como bien dice el titulo de esta entrada, recordar es vivir y la nostalgia me habia invadido de tal forma, que los recuerdos de mi viaje volvieron a mi como un alud indetenible.

Estaba en una mision y no descansaria hasta encontrarla. Fue casi por casualidad que recode haber escuchado hace casi tres años sobre un programa en internet, donde solo se debe tararear la cancion y esta trata de encontrar la concordancia mas cercana. Asi que realice una nueva busqueda en Google, pero esta vez escribiendo "Hum the song and find the match". Fue asi como di con Midomi y tuve mis dudas de encontrar la cancion, puesto que todo lo que veia en el portal era anglosajon, pero aun asi procedi a tararear la cancion lo mejor que pude y esperar el resultado.

Mi sorpresa no pudo ser mayor cuando al momento de pinchar sobre la primera coincidencia, me encontraba escuchando la misma cancion que hace 20 años me habia hecho sentir tan nostalgico y melancolico y que diera como resultado esta entrada biblica al blog.

A continuacion dejo la version A Capella que encontre en Midomi y una traduccion un tanto interpretativa de la letra de la cancion:

"Abre las ventanas del corazon
y mira el cielo azul y el sol
que los sueños a alcanzar te llaman.

Ahora que nos despedimos, no temamos.
La primavera de la vida de los que partimos
apenas empieza.

No importa si nos sentimos tristes o alegres,
sigamos viajando por la vida.

Asi que no temas por mi, amigo
no temas para nada.

Cuando el trayecto de este viaje
se este haciendo doloroso,
cuando la primavera este llegando a su fin,
es la fuerza que me brindas, amigo,
lo que me ayudara a llegar hasta el final,
porque somos amigos."


Tabidachi


No se imaginan la sensacion que tuve despues de revivir lo que significo para mi en su momento escuchar esta cancion, luego de 20 años, donde a pesar de que la mente nos traiciona y nos hace pensar que el tiempo no ha pasado, para bien o para mal lo ha hecho, pero al final, tal como decia Josep Mascaró en el anuncio que aparece unas entradas mas abajo en el anuncio de "Destapa la felicidad", solo nos recordaremos de las cosas buenas y de que la vida es muy corta.

Definitivamente, recordad es vivir.