jueves, 28 de agosto de 2008

Finalmente, conoci Hong Kong!



A penas una semana despues del accidente aereo de Madrid, en el cual habia estado hace unos meses, tuve noticia de que tendria que viajar de nuevo a Hong Kong para poner al dia mis papeles. Casualmente una semana despues de haber terminado el segundo capitulo de mi episodio en Hong Kong hace casi dos meses.

Aunque me senti aliviado de que mi viaje seria programado en dias de semana y no en un Viernes, que es mi unico dia libre, como se tenia programado originalmente, de nuevo la agenda lucia muy apretada.

Salia de la fabrica a eso de las 8:30 de la noche para llegar a la casa a cenar a eso de las 9:30 p.m., darme un bano, preparar mi mochila y dirigirme al aeropuerto a eso de las 11:30 p.m. para tomar el vuelo que salia a la 1:25 de la manana, llegando a Hong Kong a las 7:30 a.m locales, depues de 4 horas de vuelo y dos horas de diferencia debido a los husos horarios. De ahi debia dirigirme a las oficinas para empezar el proceso de visado tipo E, que es el de "Employment".

Sucede que para variar, el vuelo KA111 de Dragonair salio retrasado unos 25 minutos. De igual forma no importaba, ya que las oficinas coorporativas abren a las 9:00 a.m., asi que trate como en viajes anteriores de dormir en el avion, algo que aun me resulta dificultoso, pero no pude lograrlo, ya que las azafatas pasaban muy cerca de mi brazo constantemente, ya que me toco en la fila de asientos del medio, justamente en el pasillo.

Menos mal que despues de media hora de vuelo el frenetico paso que llevaba la tripulacion fue disminuyendo, pero se reavivo de nuevo luego de pasada una hora, ya que empezarian a servir la cena. Realmente no puedo decir que era un plato suculento, ya que es casi lo mismo que Amir nos cocina uno que otro dia, pero igual deje mi plato limpio.

Despues de comer, trate de ver que tenian disponible en el monitor (al menos esta, a diferencia de Thai Airways, tenia uno en cada asiento), pero solo estaba "What Happens in Vegas..." y no estaba de animos para ella, asi que de nuevo conecte mi iPod y trate de conciliar al menos dos horas mas de sueno. Lo logre de manera intermitente, ya que las azafatas estaban empenadas en no permitirmelo.

En fin, viajar de esta manera ya se esta haciendo una costumbre, asi que mejor no empenarme en mortificarme.

El vuelo llego sin mayores contratiempos a las 7:34 de la manana y de inmediato me dirigí al Salon de Fumadores para quitarme la modorra. Despues fui a migracion, donde de nuevo sali tan rapido como llegue, a pesar de ser de los ultimos. De ahi fui a buscar el equipaje que me habian encargado traer, lleno de muestras y otros articulos debidamente enumerados en un "packing list" que tenia dentro de mi mochila.

Una vez procurado el equipaje, procedi a encontrarme con el chofer que de seguro habia de estar esperandome en la salida. De nuevo la misma impresion que me lleve hace casi dos meses atras con la seccion de "Nada que declarar", donde los guardias al lado de las maquinas de rayos x ni me miraron y asi sali del aeropuerto.

Mi chofer no aparecia por ningun lado y decidi llegar hasta el otro extremo del aeropuerto a ver si por casualidad andaba por ahi cerca y en efecto, ahi nos encontramos.

Inmediatamente salimos del aeropuerto vi a dos muchachas bien jovenes fumando y le pregunte si eso estaba permitido, pues inmediatamente al lado de ellas se encontraba el tan familiar circulo rojo con una raya diagonal por el centro y un cigarrillo en medio de todo y el me respondio que no, con una gran carcajada. Y bueno, los hay en todos lados, no?

Cuando llegamos a la primera interseccion camino al parqueo, note algo que me dijo de inmediato que Michael y yo, ese era el nombre del chofer, hariamos buena compania, al menos hasta llegar a las oficinas coorporativas. Este lado del mudno tiene semaforos no solo para los vehiculos, sino tambien para los peatones y este miro para ambos lados cuando noto que estaba en rojo, y cruzo la calle a toda velocidad! Algo que todavia me causa gracia, porque eso no suele verse de este lado del mundo. Pero que podia esperar? Michael andaba en tennis, pantalones cortos y varias cadenas en el cuello. Si no es por sus ojos y su acento, hubiera jurado que era un dominicano ilegal. Cuando llegamos al vehiculo, le pregunto bromeando si en su vehiculo se podia fumar, a pesar de que alcance a ver la gran "calcomania" pegada en la guantera de que la multa eran HK$5,000.00, que esta al 7 por un dolar. El me dijo que no, pero que lo hiciera y de nuevo su sonrisa. Que personaje.

Yo encendi mi cigarrillo y empezamos el camino hasta las oficinas. Cuando ya estaba a punto de terminar, le pregunte si podia apagarlo en su cenicero, el titubeo, miro por el retrovisor y me dijo: "Tiralo por la venta ahora! Nadie nos esta mirando!" Jajajajajaja, la verdad es que este solo es asiatico de nacimiento, pero viola todos los preceptos que tengo de mis ancestros.

En fin, cuando llegue a las oficinas a eso de las 9:30 a.m., pregunte por mi contacto y me respondieron que este llegaria un poco tarde, a eso de las 10:30 de la manana a lo que yo entonces respondi diciendo que iba a salir del edificio para caminar un poco y deshacerme del jet lag, pero lo que realmente queria era aprovechar la hora que tenia para conocer un poco de Hong Kong.



Guiado por las instrucciones de Ale, que habia estado aqui hace un mes, logre llegar hasta el puerto mas cercano, donde tome unas cuantas fotos de la hermosa bahia, repleta de rascacielos. No me habia percatado de lo importante que es para nosotros los caribenos el mar, hasta que cuando me acerque al extremo del muelle, senti el olor a agua salada y casi se me salen las lagrimas (no se rian, que es en serio). Despues de tres meses en Dhaka, empiezo a extranas las cosas mas cotidianas de mi pais.

Finalmente me dieron las 10:15 y procedi a las oficinas, llegando justo a tiempo y de inmediato empezando un ciclo bien corto de reuniones, que dieron por resultado dos nuevos proyectos a mi ya abultada agenda.

Nuestro CFO fue tan amable de invitarme a comer y me llevo a un mall bien llamativo y con una diversidad de comida increible. Me decidi por la comida koreana y fue una muy buena eleccion. Una especie de tallarines con vegetales y carne de res, tal como la que me comia en Japon.

Despues de ahi nos dirigimos de nuevo a las oficinas a procurar mi mochila, para dar un paso al hotel a darme un bano, ya que hasta las 6:30 p.m. no tenia mas nada que hacer. Como ya me sabia el camino al hotel por mi visita anterior, de nuevo preferi irme caminando para aprovechar el sol, ya que raras veces lo he visto a estas horas de la tarde. La transpiracion era bienvenida, asi como el calor de la costa.

Cuando llegue al Front Desk, al darle mi nombre a la joven que me recibio, me pidio el pasaporte, que fallo, ya que lo habia dejado en manos de las personas que me hacian las diligencias de la visa, pero menos mal que estaba archivado en la base de datos del hotel, de nuevo, la eficiencia asiatica. La joven se porto muy amable conmigo y me ofrecio servicio de internet y vista al Hong Kong Harbour desde el piso 22. Que mas podia pedir?

El ascensor que me llevo al piso numero 22 es tan rapido, que cuando ibamos por el piso 16, senti que se me taparon los oidos y tuve que tragar seco para destaparlos.

Inmediatamente llegue a la habitacion procedi a subir las fotos a Picasa y a escribir estas breves lineas, ya que antes de las 6:30 p.m., que es la hora que me dijeron que debia estar de regreso en la oficina a recoger mi pasaporte para de ahi salir al aeropuerto., quiero dar una vuelta por los alrededores a ver que mas encuentro de interes (de seguro todo!)

Nos vemos en un rato...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Rumbo a Hong Kong. Episodio "Board Room"



Después de haber recibido ese invaluable masaje, las interminables horas en terminales y el cansancio de las dos semanas previas a nuestro viaje, conciliar algo de sueño no era una tarea difícil. Aunque eran pasadas las dos de la mañana, sabia que las pocas horas de sueno disponibles serian muy provechosas y así lo fueron. Cerré los ojos y los abrí en cuestión de segundos cuando sonó el teléfono. Pensé que a Daniel se le había olvidado decirme algo que no podía esperar al otro día, y pensé en el porque Ale solo tenia que alzar un poco la voz y es como si hubiera estado justo a mi lado, pero resulta que esa llamada telefónica no era otra cosa que mi "wake up call" programada por mi a las 5:30 a.m., ya que debamos estar a las 6:00 a.m. en la terminal para abordar nuestro vuelo con destino al cada vez mas lejano Hong Kong.

Después de habernos bañado y cambiado, recogimos nuestras maletas y nos dirigimos al snack bar del hotel, donde no encontramos aquella gran variedad, pero si el universal "Corn Flakes". Hicimos nuestro check out, procuramos nuestros pasaportes en el front desk y nos dirigimos a la terminal E para abordar nuestro vuelo.

Al momento de llegar al counter de Thai Airways, nos estaban esperando tres cartas a nuestros nombres junto a nuestros tickets de embarque. Eran cartas dirigidas a nuestros empleadores explicando las razones por las cuales nos fue imposible llegar a tiempo para la reunión. Figúrense ustedes esto en Dominicana de Aviación, donde los retrasos eran cosa de todos los días... No se lo pueden imaginar, verdad que no? No solo somos puntos cardinales opuestos, sino que también nuestras culturas lo son.

Nuestro vuelo con destino a Hong Kong salia a las 8:00 a.m. locales y llegaba a su destino a las 12:00 meridiano, dos horas de vuelo y una hora de diferencia. Una vez mas no dejaba de asombrarme la eficiencia asiática, ya que el avión salio con 5 minutos de adelanto. Quisiera relatarles el buen trato de la tripulación, la programación de la televisión, la música de las emisoras y todos esos miscelaneos, pero la realidad es que cai en sueno profundo mientras el avión taxeaba hacia el "runway". Como siempre, los tres compartíamos el mismo reloj biológico y solo nos despertábamos cuando las azafatas cruzaban con el carrito de comida.

Sigo manteniendo mi posición de que el que no ha viajado en una linea aérea de oriente medio o de oriente, no sabe lo que es el valor agregado. Las porciones de comida asi como el menu, son buenas bajo cualquier estándar. Acto seguido comimos, volvimos a dormir los 50 minutos restantes de vuelo. No tenia mucho sentido preocuparse por la reunión que ya había empezado hace una hora y el "bambu" que de seguro nos esperaba, asi que mejor aprovechábamos el tiempo contando ovejas.

El vuelo no solo salio 5 minutos antes, sino que también aterrizo 5 minutos antes de la hora prevista. Inmediatamente llegamos a nuestra terminal, debíamos apresurarnos para salir a encontrarnos con el chofer que nos llevaría directo y en vivo a las oficinas de nuestra empresa, lo cual era una verdadera lastima, porque este aeropuerto es una maravilla moderna. Poco antes de salir para Bangladesh desde RD, recuerdo haber visto un documental en Discovery Channel sobre este moderno aeropuerto.

El aeropuerto fue inaugurado en el ano 1998 a un costo de US$20 billones de dolares, utilizando dos islas como punto de partida, llevando ambas a nivel del mar y utilizando el material resultante como material de relleno entre una y otra. Estas dos islas componen el 25% de la superficie total del aeropuerto y le agregaron un 1% a la superficie total de Hong Kong. Fue votado como uno de los 10 logros mas notorios del siglo 20 en términos de construcción, ha ganado el premio internacional de mejor aeropuerto en los anos 2001-2005 y 2007-2008, quedando segundo en 2006. El ano pasado recibió a 48 millones de pasajeros y 3.75 millones de toneladas de carga.

Lo único que pude ver fue la sala de fumadores y les aseguro que si no me dicen donde estaba, aseguraría que se trataba del salón de embajadores. Tan diferente al del Zia International Airport en Dhaka, que no era mas que un cuarto oscuro con dos extractores de los que comúnmente vemos en las cocinas caseras.

En fin, el ambiente en todo el aeropuerto era festivo, ya que dentro de solo un mes serian celebradas las Olimpiadas en Beijing. Por doquier había carteles y vallas anunciando el histórico evento. Después de distraernos un poco viendo uno a uno todos ellos, seguimos nuestro rumbo hacia migración, donde primero debíamos tomar un tren interno que según leía un gran letrero llegaba cada dos minutos.

Esperamos el tiempo necesario y tan puntual como un reloj suizo ahi estaba nuestro tren. Este nos dejo en uno de los subniveles y otra cosa que llamo mucho nuestra atención fue que de las dos escaleras automáticas disponibles, todos los occidentales tomamos la misma y los orientales la otra. La del lado de los occidentales podía distinguirse en la distancia y no precisamente por los rasgos físicos, sino por el caos coordinado que suele caracterizarnos. Teníamos personas a ambos lados de las escaleras, cada quien ocupando un escalón y era como si entre todos hubiéramos acordado colocarnos de manera alternada uno a la izquierda y en el otro escalón otro a la derecha. Los orientales se aglomeraron todos al lado izquierdo de la suya y dejaron el lado derecho despejado para todo aquel que tuviera prisa y deseara subir las escaleras caminando. Ya quisiera imaginarme este retrato en una de las escaleras de Plaza Central, cuando a pesar de que en estas escaleras no están regalando nada al llegar al tope, al primer asomo de alguien tratando de subir escalones al margen de los que están allí presentes, no dudo que empezaría el concierto de epítetos para el osado o que lo tachen de indecente en el mejor de los casos. Otra de las tantas curiosidades de estas culturas milenarias y su contraste con la nuestra.

Para solo mencionarles otras mas, no tuvimos que ir muy lejos. Al llegar a las estaciones de migración, al parecer se habían conjugado un par de vuelos al mismo tiempo y la cantidad de personas que esperaban por ser atendidas era increíble. Acto seguido, vimos a un señor tomar su radio sin muchos ademanes, prácticamente sin inmutarse y sin precipitarse, dando la orden de que habilitaran otra sección. De inmediato, tomaron el grupo mas grande en el que nos encontrábamos mis amigos y yo y nos mostraron el camino hacia estas recién habilitadas estaciones. No solo este señor se encargo de cortar por la mitad el tiempo de espera, sino que también "balanceo la linea" por decirlo en el argot de mis colegas. Este señor se encargaba de monitorear el tiempo promedio de espera de cada cabina y el determinaba en el acto cuantas personas debían estar en ella, en vez de que nos fueran llamando de uno en uno. En otras palabras, hizo "teoría de cola" en su cabeza sin utilizar una "HP" y sin chivos. Donde estaba este tipo cuando tuve que dar Investigación de Operaciones II? Creo que no pasaron mas de 10 minutos desde que llegamos hasta que fuimos atendidos los 3 y recuerden que eramos de los últimos, de dos grupos de casi 400 personas.

Una vez fuera de ahí, vimos de inmediato el letrero que nos indicaba la salida hacia Hong Kong y nos dirigimos a el, para luego ver dos secciones separadas, una para los pasajeros que debían declarar lo que fuera que llevaran en sus maletas y la otra para los que no. Ambas filas estaban igualmente distribuidas, pero el asombro nuestro llego cuando vimos que la de no declaraciones no era mas que una puerta de salida hacia el mismo Hong Kong! La buena fe de estas personas no tiene comparación. Es tanta su educación, que no tienen necesidad de tener correas con rayos X o personal de aduanas revisando las maletas, pues la conciencia de cada quien determina que fila deben tomar. Si hubiera sabido esto antes hubiera hecho una parada en el Duty Free y me cargaba de Heinnekens.

La verdad es que aun sin haber salido del aeropuerto, me llegaron los recuerdos de los años que pase en Japon y de lo mucho que me impactaba el valor que los Japoneses le dan al orden.

Inmediatamente cruzamos la puerta, nos econtramos con nuestro chofer y este nos dirigió hacia nuestro vehículo. Hubiera preferido que hubiéramos tenido que encontrarlo a el después de varios minutos y de unas cuantas caminatas, porque era la primera vez que me encontraba fuera de un aeropuerto después de casi 24 horas. El sol estaba radiante y la temperatura no pudo haber estado mejor. Después de haber pasado un mes completo en Dhaka en plena temporada monzonica, los rayos de sol eran una bendición.

El trayecto desde el aeropuerto hasta las oficinas corporativas nos dieron una muy buena idea de todo lo que tiene para ofrecer esta pequeña isla. Viajamos a través de las autopistas y puentes que formaron parte del "Airport Core Programme", donde todo el transito de la ciudad fue rediseñado y modernizado para hacer la travesía desde el aeropuerto a la ciudad mucho mas eficiente, así como también varias vías de desahogo para el transito existente,con un moderno sistema de túneles y puentes. Poco a poco nos fuimos adentrando al centro de la ciudad y empezamos a ver mas y mas edificaciones, pasando de inmensos almacenes a torres bien altas para inquilinos y por ultimo las torres comerciales. Por mas que quisimos, no pudimos encontrar tan siquiera una servilleta tirada en el suelo.

Al cabo de unos minutos, o al menos así lo sentimos, llegamos a las oficinas corporativas. Eran aproximadamente la 1:30 p.m. y la reunión estaba ya bien entrada en materia, por lo que nos pidieron que esperáramos en una de las oficinas contiguas al salón de conferencias. Aquí nos deshicimos de nuestros equipajes y sacamos nuestras laptops para seguir con los ya acostumbrados "toques finales" que a estas alturas ya tenían mas similitud con la ultima cena que le conceden a los condenados a muerte en su ultimo día. Nuestro director general salio a recibirnos y a pedirnos que nos fuéramos al hotel a dejar nuestros bultos y a que nos acomodáramos, ya que nuestra reunión no seria hasta dentro de 3 horas mas, ya que el esquema se había cambiado dada nuestra ausencia, pero amablemente declinamos, ya que si nos íbamos al hotel había pocas probabilidades de que nos volvieran a ver, así que decidimos permanecer dentro del recinto. Fue así entonces que decidieron todos tomarse un descanso para comer y compartir con nosotros unos pocos instantes antes de culminar la primera tanda de reuniones para darle paso a la nuestra.

La comida fue bien occidental, pizza, KFC, sandwiches, etc., etc. Pero preferí la pasta, ya que hacia un mes que no comía algo parecido. No fue uno de esos almuerzos largos que vemos en las películas cuando se junta toda la plana mayor, fue un "Power Lunch" en todo el sentido de la palabra. Solo nos tomamos unos 20 minutos y el primer grupo ya estaba de vuelta en su salón de conferencias.

Nosotros, de vuelta en nuestra oficina temporal, solo podíamos contar los minutos mientras pasábamos por las 7 etapas de la pena: Negación (esto no me puede estar pasando a mi!), Ira (por que me esta pasando esto a mi?), Negociación (prometo que seré una mejor persona si salgo vivo de esta...), Depresión (que me importa a mi!), Aceptación (estoy preparado para lo que venga ya), Shock (................) y Culpabilidad (debí haberme preparado mejor). Una vez hecha esta catarsis, fuimos cayendo los 3 poco a poco en un profundo sueno, hasta que los ronquidos de uno de nosotros o el de los tres combinados fueron demasiado para los que se encontraban en el salón contiguo y fuimos despertados "tiernamente" e invitados a pasar a eso de las 5:00 p.m.

La reunión paso bastante rápido para ser sincero, porque cuando vi el reloj por primera vez ya eran las 10:00 p.m. Fue intensa por decir lo menos, lo que hizo que el tiempo pasara bastante rápido, o a lo mejor eran nuestras vidas pasándonos por los ojos, total, ya en el punto que nos encontrábamos el tiempo paso a ser algo relativo y irrelevante. Es la sensación de querer causar una buena impresión ante personas sumamente conocedoras del negocio y preparadas por demás lo que hace que uno se intimide hasta ese punto. Nuestro director general es una de las personas mas preparadas que he conocido en este negocio, todos los datos los saca de su cabeza como si hubiera hecho una búsqueda en Google y todo esto sin tener lápiz y papel a mano. Poco antes de que nuestra reunión culminara a eso de las 12:30 a.m., hizo una recopilación de las ultimas 7 horas de la reunión, recitando de memoria todos los datos que le proveímos desde nuestras notas, corrigiéndonos a veces incluso cuando por error repetíamos algún dato y no coincidía con los que había archivado en su memoria.

Cuando ya recogíamos el equivalente a 5 resmas de papel que habíamos llevado para la reunión, que al final solo sirvieron para equilibrar una mesa coja que tenemos en el apartamento, la asistente de nuestro director nos informo que a las 5:30 a.m. nos pasaría a recoger un taxi para llevarnos al aeropuerto. Genial!, pensé dentro de mi, solo 3 horas de sueno de nuevo...

El hotel que nos albergo esta vez era uno muy distante a los cubículos en los que fuimos alojados en el aeropuerto de Bangkok. Todos estábamos en habitaciones mas allá del 25avo piso y con vista al maravilloso Skyline de Hong Kong. El hotel tenia por nombre el Newton y se encontraba en una zona bastante industrial, pero comercial a la vez. Lastima que ya no teníamos tiempo de conocer esta ciudad, dado que eran la 1:30 de la mañana.





La noche era muy corta y me fui a la cama de inmediato. A las 5:00 a.m. de nuevo desperté para alistarme y cuando llegue al lobby a eso de las 5:25 a.m., ya nuestro taxista nos esperaba. No pasaron muchos minutos cuando mis otros dos compañeros llegaron para hacer su respectivo check out.

Camino al aeropuerto vimos el amanecer de Hong Kong y muchas de las cosas que pasamos por alto el dia anterior. Es increible la cantidad de carga que se maneja en esta pequena isla. Recuerdo haber comentando con Ale que de las gruas que se encuentran en los muelles, de las cuales recuerdo haber contado 3 en el puerto de Puerto Plata y 6 en el de Caucedo, aqui facilmente pasaban del centenar en cada uno de las decenas de puertos que cubrian la costa. Simplemente impresionante. Tambien pudimos ver la torre de control del aeropuerto en la distancia, la mas moderna del mundo, que habiamos obviado el dia anterior. En fin, no fue una visita turistica, pero si nos sirvio para aprender un poco mas de este lado del mundo.

Al llegar al aeropuerto, lo primero que vimos a la entrada, fue una representacion en miniatura y casi caricaturesca de lo que serian las Olimpiadas, que servian de juego para los ninos. De inmediato hicimos el check in para poder ir a desayunar algo tipico de aqui, unos dumplings que estaban en mi mente desde que no pude quitarles el papel a los que habian servido de comida el dia anterior. Fue un desayuno sumamente diferente. Sopa de vegetales, dumplings de cerdo y una Coca Cola.











De ahi nos dirigimos de inmediato a la terminal, ya que queriamos ser los primeros en el avion para poder dormir unos minutos extra. Asi lo hicimos y de nuevo se repetia la rutina, durmiendo antes del despegue y levantandonos para comer y en este caso tomarnos unas cuantas Heinnekens, y de nuevo a dormir. Creo que este vuelo fue super corto, ya que no teniamos la presion de nuestra reunion en la mente y los nervios ya se habian disipado. Sin embargo, el cansancio aun estaba presente y lo primero que vi cuando abri los ojos fue una azafata tirando de mi camisa para poder despertame a mi y a mis amigos, pues ya eramos los ultimos en el avion y solo quedaba el personal de limpieza. Suerte que nuestro vuelo de coneccion con Dhaka se habia retrasado una hora.

Yo aproveche el tiempo extra para hacer unas pocas compras en el Duty Free y conectarme al internet via WiFi para revisar el correo personal y abrir el MSN. Aqui me tome todo mi tiempo y solo fui a la terminal cuando ya solo quedaban 10 minutos para que se cerrara el gate. La verdad es que no tenia prisa por regresar a Dhaka, pero era una realidad ineludible. Nuestro vuelo que salia de Bangkok a las 12:00 meridiano, llegaba a Dhaka a las 3:00 p.m. locales y de ahi debiamos pasar por la fabrica a poner dos o tres cosas en orden (sin comentarios)...

De regreso en Bangladesh, no tuvimos mayores contratiempos en migracion y nuestros equipajes aparecieron de inmediato. Asi que tal como estuvo planeado, nuestro chofer nos esperaba para llevarnos a la casa para darnos un baño y de ahi llevarnos a la fabrica.

Fueron unos 3 dias interminables que me trajeron muchos recuerdos de mis años en Japon, revalidaron mi admiracion por la cultura asiatica y reforzaron mi opinion de que solo cuando se viaja por placer somos capaces de admirar la belleza que nos rodea.

Si me preguntan si fui a Hong Kong dire que si porque asi decia un letrero cuando me desmonte del avion: "Welcome to Hong Kong", pero bien pudo haber sido en un edificio a 50 metros de mi oficina, porque la verdad es que fue como haber estado metido en una pecera. Pero la experiencia nos queda y me siento agradecido por ello.

viernes, 8 de agosto de 2008

Tributo a la Ineficiencia


Si aun pensaban que la unica muestra de infeiciencia era construir utilizando ladrillos en vez de blocks, hoy les traigo otra prueba de que aqui las cosas se hacen de una manera muy diferente a la nuestra.

La foto que pueden apreciar mas arriba es nada mas y nada menos que una parte del proceso de hacer "Talvia", o asfalto como es normalmente conocido.

Lo que tomamos por producto primario para la construccion de carreteras de asfaLTO, es obviamente un proceso elaborado, solo que no lo conocemos. Hoy tuve la oportunidad de ver como se hace justo en la forma en que seguro se hacia a principios del siglo pasado.

No quiero decir con esto que este mal que se haga de esta forma, despues de todo, en este pais donde las personas son pagadas menos de US$1.00 al dia, se pueden dar el lujo de utilizar toda la mano de obra necesaria para hacer el mismo proceso que haria una maquina costosa, por la cual habria que pagar depreciacion.

En fin, esto llamo mi atencion y quise compartirlo.

Podran ver como primero, calientan el alquitran en tanques de 55 galones, para luego enviarlo a una pileta donde ya se han mezclado arena y gravilla con un fuego ardiente debajo. El calor en esta zona era insoportable, ya que el fuego es uno de los principales ingredientes para que la amalgama de arena, grava y alquitran puedan homogenizarse.

A continuacion las fotos.

lunes, 21 de julio de 2008

Rumbo a Hong Kong. Episodio Tailandia



Hace unas dos semanas estuvimos por Hong Kong, visitando la casa matriz de la empresa para la que trabajamos. El motivo era una reunion con toda la plana mayor de nuestra fabrica para discutir el futuro inmediato.

Nuestro vuelo salia de Dhaka a la 1:30 de la tarde, por lo que debiamos salir de la fabrica a mas tardar a las 10:30 de la mañana. Como dicen en el campo, el viaje lo hace el que sale, porque nos fue imposible salir antes de las 11:15 a.m.

El solo hecho de tener que pasar por la fabrica a darle los toques finales a nuestros planes de accion antes de ir al aeropuerto era un reto, tomando en cuenta el transito de aqui, ademas de que el aeropuerto queda a unos 40 minutos de la empresa.

En fin, a todos nos dio la sensacion de que estabamos a punto de descubrir que la Teoria del Caos es infalible. Si algo puede salir mal, va a salir mal. Estoy seguro de que Murphy no es de Bangladesh, pero es indudable que gusta pasar mucho tiempo aqui.

Nuestra agenda de por si ya estaba bien congestionada y con el tiempo contado. Saliamos de aqui a la 1:10 p.m. para llegar a Tailandia a las 5:30 p.m. locales y despues de un traspaso de 2 horas, debiamos abordar otro avion que nos llevaria a Hong Kong saliendo a las 7:30 p.m. de Tailandia y arribando a Hong Kong a las 10:30 p.m. locales. La reunion estaba pautada para las 9:00 a.m. del dia siguiente, por lo que debiamos descansar inmediatamente llegaramos para sacudirnos un poco el Jet Lag y estar un poco mas alerta durante las largas horas de reuniones que nos esperaban. Nuestro viaje de regreso empezaba al otro dia en la manana, con un vuelo saliendo para Tailandia a las 8:00 a.m., y estando de regreso en Dhaka a las 2:00 p.m.

Sucede que la manana del dia de nuestro viaje amanecio con un fuerte aguacero. Esto provoco que se hicieran charcos grandes de agua en la pista del aeropuerto y que uno de los aviones se desilzara al aterrizar. La pista estuvo obstruida por unas horas y en lo que se resolvia el problema, nuestro vuelo se retraso 4 horas.

No nos quedo otra alternativa que sentarnos en el suelo en uno de los pasillos del aeropuerto, ya que todos los asientos estaban ocupados. Decidimos aprovechar el tiempo repasando nuestras notas, ya que con todo y la semana completa que trabajamos hasta las 12:00 de la noche, no nos sentiamos muy preparados, ya que tuvimos que balancear nuestro tiempo entre el dia a dia y todas las reuniones de seguimiento previas a la reunion de HK.

Al cabo de unas horas, se informo por el altoparlante del aeropuerto, que todos los pasajeros del vuelo con destino a Tailandia tendrian una comida cortesia de la aerolinea en el Lounge de Thai Airlines. Inmediatamente nos dirigimos al segundo nivel del aeropuerto, donde se encuentran los Lounges privados. La noticia la recibimos felices, ya que no habiamos comido nada.

Por desgracia, fuimos los ultimos en llegar y ya todas las mesas estaban ocupadas. Permanecimos de pie unos dos minutos hasta que uno de mis amigos tomo la iniciativa de pedirle a uno de los encargados de acomodarnos que no estabamos dispuestos a esperar, por lo que exigiamos que nos sentaran en el Salon VIP. Acto seguido, el señor nos hizo pasar sin muchas objeciones. La verdad es que donde hay un dominicano, siempre existe la posibilidad de que quiera hacerse el mas vivo. En esta ocasion, dio muy buenos resultados.




El salon era muy acogedor y las comodidades por igual. De inmediato sacamos todos nuestras laptops para conectarnos al internet y revisar nuestros correos personales en lo que esperabamos por nuestra comida. Las opciones eran pocas, pero definitivamente la porcion y el menu eran mucho mejor que lo que podiamos esperar en el avion. Todos pedimos arroz con pollo, pero al estilo hindu. El tiempo nos sirvio para calmar un poco los nervios, ya que como dije antes, nos sentiamos poco preparados. El WiFi del Lounge era infinitas veces que la miserable coneccion que tenemos que compartir los 4 en el apartamento, asi que trate de cargar todas las paginas que pude, esas que no habia vuelto a visitar desde que estoy aqui porque el tiempo de carga simplemente era una ridiculez.



Agua Mineral Marca Acme!


Luego de haber quedado insatisfechos con la porcion, nos dirigimos al Self Service, que contenia unas tapas variadas, desde mariscos, hasta vegetales, unas croquetas de pescado y unas cuantas delicias mas. Los postres de igual forma estuvieron a la altura. Las horas nos pasaron de largo sin que nos dieramos cuenta. Vi partes del torneo de Wimbledon en la television, me lleve par de botellas de agua, me lave la cara y repose durante un buen tiempo la comida. Decidimos caminar hacia la terminal a eso de las 3:30 p.m., ya que eramos los unicos que aun permanecian en el Lounge.



En la terminal tuvimos que esperar al rededor de una hora, aproximadamente; en lo que cargaban de combustible el avion. Una vez nos dejaron pasar, aun tuvimos que esperar casi hasta las 5:00 p.m. para despegar. Ale se tuvo que sentar solo en el viaje de ida a Tailandia, mientras que yo me sente con Daniel en los asientos del medio y practicamente teniamos que turnarnos para respirar, al igual que para comer. La verdad es que fue un vuelo incomodo, por lo que tratamos de dormir un poco. Al momento de llegar la cena, fuimos despertados abruptamente por la azafata para ofrecernos de comer, y aunque debo admitir que la comida estuvo muy buena, la manera que utilizo para despertarnos nos puso de muy mal humor. Solo nos alegramos cuando vimos venir en el carro unas latas de cerveza Heineken, que en Dhaka cuestan US$10.00 y desde que estoy aqui no habia podido saborear nada que se pareciera a la Presidente.

El resto del vuelo fue algo nubloso en mi memoria, ya que dormi la mayor parte del tiempo. Tanto el cansancio como el deseo de que la travesia pasara rapido hicieron que nos durmieramos antes del despegue hasta el aterrizaje en casi todos los vuelos, despertandonos solo para comer.





Al arribo a Tailandia a eso de las 8:00 p.m., nos esperaban dos empleadas de la linea aerea, con tickets validos para una noche en un hotel, comida y transporte desde y hasta el aeropuerto. Nos tomaron nuestros pasaportes y tickets de embarque y revisaron cuidadosamente todos los sellos. Ya teniamos practicamente todos los planes de la noche para irnos de fiesta en Bangkok. Todo iba bien hasta que leyeron el pais al cual perteneciamos en el pasaporte. Otra vez la jodia desdicha de ser dominicano a la hora de viajar. A pesar de que en Tailandia otorgan Visas al arribo y de que dimos todo tipo de lavia para que nos permitieran salir del aeropuerto, la resolucion fue tajante, simplemente no podiamos salir. Cuando cuestione a una de las empleadas de por que no se nos otorgaba una Visa en arribo, que si se debia a que no conocian mi pais y ella solo me contesto: "Something like that...".

Ni modo, pensamos. A fin de cuentas no estabamos supuestos a salir del aeropuerto en primer lugar, pero hubiera sido interesante conocer este hermoso pais. Las empleadas trataron de consolarnos diciendonos que habia un Mall muy interesante en el aeropuerto, a lo que les respondi que a eso se le llamaba Duty Free y ellas solo sonrieron y dijeron que si mientras asentian con la cabeza.

Fuimos llevados al hotel del aeropuerto por las jovenes de servicio al cliente y camino hasta el pudimos comprobar que era un aeropuerto inmenso. Si esto es solo el aeropuerto, no me imagino como es el resto de Tailandia, porque la verdad es que era una obra de arte. El hotel era bien pequeno, pero acogedor, las habitaciones eran del tamano de cubiculos de oficina, pero bien comodas y Ale y yo no teniamos que usar el telefono para comunicarnos, porque nos podiamos escuchar perfectamente a traves de las paredes.

Inmediatamente llegue a mi habitacion, me di un baño que tanta falta me hacia y me cambie para ir con los muchachos al mall. Camino al mall, pasamos frente a un salon de masajes el cual acordamos visitar despues de hacer el recorrido e ir a cenar al hotel. Las tiendas estaban llenas de prodcutos de primera calidad, las mejores marcas, los bares bien llamativos, pero no nos animabamos sabiendo que dentro de pocas horas debiamos estar camino a HK. Ale, como siempre, se detuvo en par de tiendas a comprar par de cosas para su familia, pero Daniel y yo solo queriamos caminar y ver que habia en los alrededores.

Una vez recorrimos todas las tiendas habidas y por haber, hicimos una parada en el hotel para cenar algo y dirigirnos hacia el salon de masajes que tanto habia llamado nuestra atencion. Los precios eran sumamente razonables. Por una hora de masajes en los pies, solo tuvimos que pagar US$20.00 y fueron los US$20.00 mejores gastados en todo lo que tengo de este lado del mundo.

Despues de habernos regalado esos masajes, nos dirigimos a las habitaciones, pues ya pasaban de la 1:00 a.m. y teniamos que estar en la terminal a las 6:00 a.m. con destino a Hong Kong.



martes, 8 de julio de 2008

Bongo Bazar y Bashundara City Pt. 2



El viaje a Bashundara City paso sin mayores acontecimientos, salvo por una ligera llovizna, que luego se torno en un fuerte aguacero, algo a lo que ya estamos bien acostumbrados en esta temporada monzonica.

De camino al centro pudimos ver el Palacio de Justicia y la verdad es que es un verdadero palacio, una casa de oracion que me hizo acordar de inmediato de la Casa de las Cucarachas, una senora durmiendo en la calzada frente a las puertas de un centro de ayuda, una iglesia catolica, en fin, una eclectica coleccion de cultura.

Al cabo de unos 30 minutos, llegamos a nuestro destino, Bashundara City, que no es mas que un complejo de 21 pisos de alto, del cual los primeros 8 son utilizados para el mall y los demas para las oficinas corporativas del Bashundara Group. Este mall es el mas grande en todo el sur de Asia, imaginense mi sorpresa, ya que se encuentra precisamente en esta anacronica ciudad.

El mall cuenta con mas de 2,500 tiendas, con su food court, cineplex, gimnasio, asi como un parque de diversiones. Tiene un techo hecho en vitral impresionante, las tiendas del primer nivel son de calidad internacional, pero solo hasta ahi, ya que las demas eran tiendas repletas de imitaciones. Despues de dar un par de vueltas viendo las tiendas de relojes, nuevamente volvi a aburrirme y decidi ir al food court con Steve y ver si era capaz de disfrutar de un plato tipico.

En el food court habia de todo cuanto uno pudiera imaginarse. Los nombres eran aun mas jocosos, ya que solo hacian alusion a paises extranjeros. "Pakistan Place", "Canada BBQ", "Indian-Chinese Food", etc., pero nada que dijera que la comida era endemica. Vi algo muy tipico de esta parte del mundo, y es la imitacion en un letreo identico al de Pizza Hut, pero en este caso era "Fried Hut" y el slogan decia: "go for different". Digame usted. Pero ese no fue el unico, ya que a solo dos negocios de distancia se encontraba su mayor competencia: "Dominous Pizza".

El lugar que escogimos para comer tenia por nombre: "PIB Restaurant", por ser este un restaurante de comidas de los paises Pakistan, India y Bangladesh y por que no, si todos los demas restaurantes en los alrededores representaban la comida de algun pais, este tenia que diferenciarse representando 3. Cuando Steve y yo leimos el menu por completo, vimos que no valia la pena aventurarnos con nada de lo que aqui se ofrecia, ya que no era otra cosa que un restaurante de comida rapida. Al final, Steve se decidio por una pizza y yo por un American no se que... Imaginense, que par de platos mas propios de los paises que representa este local.

Despues de esperar por mas de media hora, entendimos que nuestro restaurante no era mas que una especie de "Agencia de Viajes" por llamarlo de alguna forma. El local no contaba con cocina, asi que empezamos a preocuparnos y al no ver movimientos de ningun tipo, aun mas nos entro la ansiedad. Nuestras sospechas fueron confirmadas cuando vimos pasar unos 4 jovenes con platos en la mano, llendo de un restaurant a otro. Acto seguido, empezamos a mirar para todos los lados a ver cuando llegaba la nuestra, ya que no solo podia venir de la parte de atras del local, donde creo que solo habia un fregadero, sino desde cualquier punto del food court. Al cabo de 45 minutos llego la pizza de Steve y no precisamente desde nuestro local, pero no mi supuesto plato americano.

Mi plato llego y era inmenso y lo unico que puedo decirles es que de americano lo unico que tenia era el nombre, ya que eran tallarines fritos con un huevo revuelto encima. Este tampoco salio de la cocina de nuestro local y observando el movimiento del area, pudimos notar que estos puestos son solo un frente y que al parecer hay una cocina comun. Eso, o los negocios se compran entre ellos.

A pesar de que mi plato no me impresiono mucho, el precio y la cantidad acomodaban la situacion.

Despues de comida, nos llamo Ale para saber nuestro paradero y decidimos juntarnos en el tercer piso. Dimos unas vueltas, entramos a par de tiendas y finalmente en el primer piso encontre lo unico que tenia en mente comprar si es que compraba del todo y eran unos audifonos de los que traen la membrana plastica en forma de embudo para mejor sonido. Inmediatamente consegui esto, trate de convencer a mis amigos de que nos marcharamos, ya que se hacia tarde y queria descansar un par de horas mas antes de empezar la semana de nuevo al otro dia.

Fue un buen cambio de rutina.

lunes, 7 de julio de 2008

Bongo Bazar y Bashundara City Pt. 1



El dia despues de haber hecho el desastre en "El Toro", nos despertamos temprano para ir de compras. Ya los muchachos son veteranos del circuito de las baratijas y los malls. Como era nuestro dia libre, lo aprovechamos al maximo.

Nuestra primera parada fue en un pequeno mall mas parecido a La Casa Amarilla que a un mall, pero tomando en cuenta el pais en el que nos encontramos, facilmente podriamos decir que es el equivalente a una tienda en el alto Manhattan. Lo mas sorprendente, es que aqui las personas carecen de capacidad de asombro. Digo esto porque el mall, Aarong, se encuentra justo a la orilla de uno de los tantos estanques gigantes de aguas malolientas que hay en este pais. No se me ocurriria nada parecido en otro lado.

Una vez dentro, la verdad es que a uno se le olvidaba por un segundo donde se encontraba. Por dentro, la limpieza era poco caracteristica para lo poco que he conocido de este pais. Si me impresiono ver los maniquies con ropas locales. Por alguna razon esto me llamo mucho la atencion. Aunque el sitio era bien acogedor, no soy muy amigo de ir de compras, por lo que despues de un rato decidi irme al cafe a esperar que los demas terminaran de hacer sus diligencias.

El cafe tenia aspecto de lounge y ordene una malteada de vainilla para curar el malestar de la noche anterior. Dos de mis amigos me acompanaron con malteadas de chocolate en lo que Ale terminaba de pagar. La malteada era justo lo que necesitaba para calmar el hervidero que tenia en el estomago y me bajaron la temperatura lo suficiente como para volver a ser el mismo por unas horas mas. De ultimo se nos unio Ale, que tambien ordeno una malteada de chocolate. Al parecer todos necesitabamos hidratarnos con algo dulce.

Una vez terminado el ciclo de compras en la primera parada, nos dirigimos a Bongo Bazar, que es un mercado de pulgas poco convencional, al menos bajo los terminos por los que los conocemos. Esto era una especie de "Agachate Boutique" a la enesima potencia. Imaginense un nido de ratones con miles de pasadizos, pero en cada centimetro cubico, habia un pequeno local que se limitaba a una banqueta y una cajita de madera para guardar el dinero. No puedo asegurar con certeza cuantos locales habia solo en el primer piso, pero estoy mas que seguro de que pasaban de 100 facilmente. En estos diminutos cubiculos, las personas comian y atendian la clientela a la vez.

Para mi, que no soy una persona claustrofobica, tanta mercancia junta y tantas personas aglomeradas, me hicieron sentir sofocado y decidi salir a tomar unas cuantas fotos de lo que pasaba en la calle.

Donde quiera que se muevan masas de personas con dinero para gastar, encontraremos un microcosmos de negocios diversos e ingeniosos. Desde limpiabotas, fruteros, vendedores de caracoles, de cigarrillos, de hamburgesas pre-hechas, de lentejas con vegetales, de Peajom una legumbre parecida a la lenteja, pero hecha frita con cebolla y harina, jugo de cana, paleteros, en fin, todo un espectaculo. Al parecer eramos una novedad por estos lados, en especial mi amigo Steve, que es un norteamericano blanco y alto, llamando mucho la atencion y sirviendo a la vez de punto de referencia para todo el que se encontraba cerca. Nos hicieron un circulo y tuvimos que entrar de nuevo a la madriguera, porque Steve se estaba sintiendo incomodo.

Cuando entramos, nuestros amigos se encontraban negociando unos cuantos pares de jeans con un vendedor al que ya conocian de un viaje anterior. Jamas habia visto un vendedor tan eficaz. No solo era vendedor, sino que tambien tenia conocimientos de auditor de calidad, de sastre, de asesor de modas y de labioso. Fue tal su carisma, que yo tambien termine llevandome dos pares. Al final, no nos quiso dejar ir sin que nos tomaramos una Pepsi, pues eramos sus "invitados de honor". Tremendo personaje.

De nuevo, el calor y el amotinamiento me hicieron salir afuera para tomar un poco de aire y refrescarme un poco, ya que el calor era terrible y todo este tiempo solo pensaba que podria pasar si la mas minima chispa encontraba su camino hasta todas estas toneladas de tela.

De nuevo pude ver la inmensa cantidad de formas de vida que la gente adopta. El transporte publico ha sido desde el principio uno de los aspectos mas llamativos. No solo las Rikshas y las motonetas de 3 ruedas son populares, sino tambien las pequenas guaguitas que usan en los hoteles. Aqui la gente se transporta como si fueran sardinas. Lo mismo pasa en los homologos bangladeshis de las Onatrates. Todo aquel que sea peaton en Dominicana, que le de gracias a Dios por ese maravilloso bionico del que tanto nos quejamos.





Aqui tambien pude encontrar un "Trafico" solo que la particularidad de este es bien singular comparada a la de los nuestros. Estos no usan macana, pero si tienen un pequeno palito de madera el cual utilizan saben para que? Con este azotan por la cara a los que violan las leyes de transito (las cuales son inexistentes, pero al menos justifican su salario)! Ya me gustaria ver este espectaculo en la Duarte con Paris. Lo que si note que es una norma entre todos los traficos del mundo, es que se pasan la tarde buscando la sombra. En todo el rato que estuve fuera, este no se movio de su sitio.

El negocio de la mudanza y acarreo aqui al parecer es bien popular, solo que aqui son poco comunes los camiones Daihatsu y a cambio tenemos las bicicletas modificadas para adaptarles una especie de carreta en las ruedas traseras. Lo que no esperaba ver era la sobrecarga con la que tienen que trabajar estas personas. Por la contextura fisica que exhiben, jamas pensariamos que son capaces de mover mucho peso. No se imaginan la cantidad de personas en este negocio que he visto desde mi llegada. Incluso, en mi efificio se mudaron unas personas recientemente y pude ver a dos de estos vehiculos dando viajes toda la tarde hasta que terminaron de traer todo el mobiliario.

Aunque andaba en chancletas, los emprendedores limpiabotas no paraban de ofrecerme sus servicios. Al parecer no iban a dejar que un extranjero descalzo se interpusiera entre una posible venta. De seguro si los dejaba hablar, hasta me convencian. Lo que no esperaba es que estos limpiabotas estuvieran tan bien preparados, ya que en su caja se podian ver toda clase de artefactos. Mas que una caja era un cofre de tesoros. Al menos lo seria para cualquier canillita dominicano.

Mas adelante, me acerque a un carro de piñas, que para las que estamos acostumbrados a ver, parecian naranjas, pero segun me dijo Steve, que habia probado las piñas locales en el desayuno del hotel, son super dulces. Steve es un hombre muy serio, asi que preferi tomarle la palabra antes que comprar una de estas. En el poco tiempo que llevo aqui, ya me he llevado un par de malas experiencias en terminos de sacar lo que entra por la boca. Pero en honor a la verdad, el color amarillo que tenian era super llamativo.

Pasados unos minutos, salieron nuestros amigos y empredimos el viaje hacia Bashundara City, el mall mas grande que he visto hasta ahora y mas grande incluso que cualquiera que exista en Dominicana.





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