viernes, 3 de abril de 2009

Pura coincidencia


Ciertamente la paciencia es una virtud y gracias a Dios que puede cultivarse, porque en mi caso, ha sido lo segundo.

De pequeño era un niño muy impaciente y siempre recuerdo a mis Tios reclamarme lo mismo a manera de broma. Con el tiempo aprendí que era beneficioso ser paciente y tuve la oportunidad de practicar bastante este arte cuando empece a trabajar por primera vez.

Mi primer trabajo por paga lo tuve a los 16 años en una ONG que se ubicaba en el Edificio Presidente Antonio Guzman Fernandez (Huacalito) en Santiago, llamada Educadores Unidos del Cibao. Mi padre asesoraba de manera regular a los directores en sus distintas emprendedurias, como fue el establecimiento de una panaderia, un proyecto de prevencion de drogas y otro para la prevencion del SIDA. Este ultimo proyecto, estaba patrocinado por Levi's Strauss y como empresa organizada al fin, esta requeria no solo un resumen de gastos de todo el dinero utilizado en la Fundacion, sino que requerian tambien de evidencias visuales de que en realidad estaban teniendo lugar todas las actividades que se nombraban en el desglose de gastos.

Para esto fue necesario habilitar un departamento de audiovisuales. Mi padre obviamente no podia emplearse tiempo completo para la Fundacion, ya que tenia compromisos con la PUCMM, pero le sugirio al Director, Rafael Cruz, que me utilizara para darle forma a este departamento y que cuando estuviera establecido, yo proseguiria con mis estudios, habiendo dejado alguien debidamente entrenado antes de mi partida. Eran las vacaciones de verano de 3ro de Bachiller, antes de pasar al 4to. Asi que de esta manera conseguia mi primer empleo y me unia a la masa laboral.

Como ONG al fin, mucha de la autoridad recaia solamente en una persona y habia poco espacio para maniobrar con libertad, lo que hacia aun mas dificil la tarea de tener que lidiar con los companeros de trabajo, que si bien eran estudiantes universitarios ya, la mayoria ejerciendo en sus respectivas areas; como Mercadeo, Contabilidad, Administracion, etc, a mi enteder estos jovenes carecian de profesionalismo y tomaban esta oportunidad que se les habia dado, como solo un cheque que se podia cobrar a fin de mes. Yo no podia permitirme ese lujo, ya que tenia una encomienda y no podia quedarle mal a mis padres.

Fue aqui donde entendi la necesidad de desarrollar en mi la paciencia. Mis inicios en EDUDELC (por sus siglas) fueron un poco turbulentos, ya que empece teniendo roces con el resto del personal y dada mi poca madurez y falta de paciencia, perdia toda razon que pudiera tener yo en cualquier argumento, pues procedia a atropellar y a alzar la voz.

Luego de una de esas instancias, en la que me quejaba a viva voz con unos compañeros por incumplimiento de horario, el Director me llamo a solas a su oficina. Una vez tome asiento el procedio a explicarme con mucha calma el por que estaba yo en esa oficina. El habia visto mi comportamiento y reaccion ante mis compañeros y se sentia un poco consternado. Yo me sorprendo de su comentario, ya que dentro de mi, entendia que al hacer esto, no solo hacia un trabajo que no me correspondia tratando de poner el orden, sino que era entera responsabilidad de el mismo y el hecho de que me reprochara por querer hacerlo, me dejaba perplejo. Nuevamente, cometo el error de exasperarme y preguntarle en tono desafiante si el no se estaba dando cuenta de a quienes tenia que reprochar?

El Director, con toda la sabiduria de un padre me dice de nuevo con mucha calma: "No te reprocho que llames la atencion de los que cometen faltas, te reprocho la manera en que lo haces. El respeto se gana, no se exige." Esa frase se ha quedado conmigo a traves del tiempo y recuerdo que fue ahi donde decidi que era hora de poner en practica los conteos hasta 10 y ver si realmente funcionaban.

Recuerdo que un viaje en Metro de Santiago a Santo Domingo era para mi una de las mayores pruebas conocidas. Tener que estar sentado durante dos horas y media era una hazaña monumental para mi corta paciencia. En el viaje de ida a Japon, recuerdo haber permanecido en mi asiento practicamente sin moverme por lo que me habia parecido una eternidad, y estaba orgulloso del hecho de que ni siquiera una vez habia preguntado cuanto faltaba, aunque estaba seguro de que de las 14 horas totales de vuelo, no podian faltar mas que unas dos como maximo, hasta que mi curiosidad pudo mas que yo y le pregunte a una azafata en que tiempo aterrizabamos, a lo que ella me respondio: "Niño, pero si apenas tenemos 4 horas de vuelo...". Continuamente protagonizaba exabruptos con mis hermanos y compañeros de estudio precisamente por la poca tolerancia que me caracterizaba y ya no solo era un adolescente de poca paciencia, sino tambien uno malhumorado, ya que todo me irritaba.

Empezar a moldear mi temperamento de manera que fuera mas sereno, era un asunto que debia enfrentar si queria prosperar. Gracias a Dios, hoy puedo decir que pocas cosas me sacan de mis casillas y me he ahorrado muchos sinsabores.

Todo este preambulo no tiene otra intencion que permitirle a los que lean esta entrada, entender mi historica batalla con los tiempos de espera, aun cuando he logrado hacerme paciente con los años. Pero aun odio hacer filas en los bancos, hacer filas en los buffettes, hacer filas en edenorte, codetel, coraasan, en fin, y entre otras cosas, no puedo todavia decir que soy bueno esperando. Si he aprendido a ser paciente con las personas que no proceden de la manera que yo entiendo que es la correcta, pero por alguna razon los largos tiempos de espera aun son un reto.

Hace aproximadamente un año, tome la decision de probar nuevos horizontes yendome a trabajar a Bangladesh. Para poder llegar hasta alla era necesario volar por 24 horas, que sumadas con las horas de transferencia en Barajas, Madrid y Doha, Qatar se convertia en un viaje de casi 40 horas. Todo dependiendo del dia de la semana que escogiera para viajar. En ocasiones las horas de espera eran cuatro en España y una en Qatar, lo que reducia mi tiempo total de vuelo a 30 horas, pero en la mayoria de los casos eran 12 y 4 respectivamente.

Las horas dentro del avion eran llevaderas gracias al entretenimiento a bordo y a la gran pasion que siento por la lectura, pero una vez en los aeropuertos, donde nunca hay asientos comodos, hay miles de personas caminando de lado a lado, el bullicio y el tener que andar con una mochila a espaldas, eran otra oportunidad mas para poner a prueba mi paciencia.

Las horas mas largas eran las de España, tanto en cantidad, como en sentimiento, con la despedida de los mios aun reciente y al regreso por la anticipacion. El aeropuerto de Barajas, Madrid es uno de los mas caros de todos los que he visitado, mas caro incluso que el de Hong Kong, asi que siempre trataba de evitar antojarme de los bocadillos de los tantos restaurantes y solo llegue a comprar dos tazas como souvenir en uno de los viajes.

Saber como pasaria las siguientes 12 horas siempre eran un reto en este aeropuerto, no tanto asi el de Qatar, que tiene unos "Quiet Rooms", que no eran otra cosa que habitaciones oscuras y a prueba de ruido, con chaise lounges para todo el que deseara utilizarlos. Siempre trataba de tener a mano dos libros, por si llegaba a terminarme uno, no quedarme de brazos cruzados por interminables horas.

En el viaje que realizara a Dominicana a mediados de Enero de 2009, sucedio precisamente eso. Estando en Qatar termine de leerme uno de los libros que llevaba conmigo, y se me habia olvidado entrar otro en la mochila, asi que tenia la titanica tarea de pasarme las proximas 7 horas en España, solo contemplando las paredes. Esta idea no me agradaba para nada y desde antes de desmontarme del avion, aunque estaba contento porque venia de regreso a ver a mi gente, me encontraba tambien malhumorado por tener que esperar esas 7 horas desperdiciando el tiempo y todo esto con la ansiedad de acabar de llegar de una vez por todas a Dominicana.

Como los vuelos desde Qatar llegaban por la Terminal 1, siempre debia tomar un Shuttle hasta la hermosa y moderna Terminal 4, a 4 kilometros de distancia. Esto debia hacerlo pues no tenia visado Schengen ni de transito aeroportuario, lo que implicaba pasar por una serie de rigurosos puestos de revision y en varios casos, llegandose a quedar ellos con mi pasaporte para tener que procurarlo en una de las oficinas de migracion. Fue justamente lo que sucedio en este viaje de regreso a Dominicana, pero la verdad es que esto en vez de terminar de agriarme mi ya escaza paciencia, dio lugar a una de las coincidencias mas interesantes.

Aqui me reuni con un colombiano y un brasileño-canadiense de la Orden de los Escalabrinos y otro colombiano que venia de unas vacaciones de 4 meses por todo el sudeste asiatico. Los cuatro estabamos en la misma situacion y tuvimos que sentarnos todos juntos en un lobby a esperar que nos regresaran nuestros pasaportes. Durante el tiempo que estuvimos esperando, el mayor de los dos escalabrinos me pregunta en un español impecable que a que se debia que estuvieramos aqui y yo como ya habia hecho este viaje unas cuatro veces y en dos de ellas habia corrido la misma suerte, le explique la razon.

El, de muy buen talante sigue la conversacion e intercambia diversos temas conmigo y con el otro colombiano y nos presenta a su amigo. Nos dice que viene de regreso a Colombia desde Filipinas y que se siente muy cansado y le gustaria poder acabar con el viaje sin mas contratiempos como este. En horas de vuelo, Filipinas esta 4 horas mas al este que Dhaka, asi que ya se imaginaran lo que significa volar por mas de 40 horas en total, hasta Colombia.

Eran proximo a las 7:00 a.m., mi vuelo salia a la 1:30 p.m. y el de los colombianos a las 12:30 p.m., asi que no me molestaba en lo absoluto la compañia. El mas joven de los dos, Augusto, estaba en Filipinas ayudando en la feligresia como Contable, el mayor de los dos, Alvi Mores, era el encargado de la mision para todo Asia y tenia segun me explico Augusto, mas de 30 años ejerciendo este cargo en distintas partes del mundo, incluyendo a Republica Dominicana. Ernesto, el otro colombiano, venia de disfrutar de 4 meses bordeando el sudeste asiatico, visitando Hong Kong, Singapur, Malasia, Tailandia, Nepal, etc.

Augusto estaba enfrentando una crisis espiritual y entendia que debia abandonar la feligresia en Filipinas para regresar a Colombia a tomarse su año sabatico. El Sr. Alvi lo acompañaba con el solo proposito de dejarlo bien establecido en lo que seria su nuevo hogar y me imagino que para brindarle apoyo espiritual. A Augusto se le notaba en la cara el peso de sus demonios internos y tambien en el tono de voz. Al yo darme cuenta de esto trato de ponerle cualquier tema a ver si con esto el despeja un poco la mente. Empece a hacerle preguntas de como funcionaban los escalabrinos, cual era su funcion dentro de la feligresia, que habia estudiado, si deseaba convertirse en cura, en fin. Ernesto me secundo con preguntas un poco mas generales, pero al final toda la conversacion se centro en comida. Augusto era quien cocinaba para sus hermanos en la mision que dirigian en Filipinas y asi procedimos a intercambiar nuestras impresiones de la comida del Sur y el Sudeste de Asia. Ernesto y yo comentabamos los distintos platos que habiamos tenido el privilegio de comer en Malasia, Hong Kong y Tailandia, mientras que Augusto nos describia los platos filipinos que habia aprendido a cocinar.

Alvi, que de seguro se asomaba a los 60 años, salio a caminar por los alrededores de la terminal, pues tenia que estirar sus musculos y nos dejo a Augusto, Ernesto y a mi con la promesa de que regresaria en poco mas de una hora. Con la ausencia de Alvi, Augusto se sintio mas en confianza y esto se noto en la soltura con la que ahora abordaba los temas religiosos y el por que habia decidido tomarse el año sabatico. Segun el, despues de sus estudios en filosofia y teologia, fue introducido de inmediato a las misiones en playas extranjeras, aprovechando la mision sus conocimientos en Contabilidad. Al principio, el realizaba sus labores con mucho amor, pues sabia que en alguna anera estaba contribuyendo con la iglesia. Con el tiempo estas tareas se fueron convirtiendo en una obligacion, ya que la burocracia impuesta por el Vaticano era exasperante. Poco a poco dejo de hacer sus tareas por el solo hecho de la devocion y lo llevo a cuestionar las razones por la qu ehabia escogido el sacerdocio.

Como la conversacion estaba tomando un giro demasiado serio, Ernesto y yo optamos al unisono por hacerle preguntas un tanto indiscretas. Le preguntamos que hacian el y sus hermanos de congregacion para divertirse en sus ratos libres y este con una sonrisa timida nos confiesa que solian reunirse en la casa a cocinar y a tomarse unas cuantas cervezas, incluso, alguno de sus compañeros solian disfrutar de un cigarrillo de vez en cuando.

Por aqui cambiamos el foco de la conversacion de el a los ambientes nocturnos de los paises asiaticos. Hablamos un poco de Bangladesh, un poco de Malasia, un poco de Hong Kong, un poco de Nepal, un poco de Tailandia y de Filipinas. Todos coincidimos en lo mucho que nos sorprendia el alcance de la prostitucion y la difusion de esta en los clubes nocturnos, aun en paises de fe islamica como Malasia.

En esto transcurrio el tiempo que necesitaba Alvi para estirar sus musculos y se nos unio en conversacion, esta vez iniciando el los temas. Fue sumamente agradable compartir con este señor, que irradiaba paz desde la forma en que se comportaba hasta en el tono de su voz. Esta de mas decir que era evidente que estabamos en compañia de una persona sumamente culta. Hablo conmigo de la situacion dominico-haitiana y de lo mucho que le preocupaba, pues durante su estadia en Dominicana habia trabajado cerca de la fontera en Montecristi. Con Ernesto y Augusto hablo de la situacion de las guerrillas y los lideres sindicales del momento en Colombia. Luego paso a preguntarnos nuestras opiniones acerca de la crisis economica actual y lo que la habia provocado.

En definitiva, hablar con este señor era como leer una enciclopedia. Nos dejaba a los tres colgando ante cada palabra, como si quisieramos nutrirnos de su sabiduria por efecto osmosis. Proximo a las 11:30 a.m., era como si el tiempo hubiera transcurrido en un abrir y cerrar de ojos y no era para menos. La compañia de los tres amigos era muy agradable, pero sobre todo la de Alvi, que a parte de ser excelente conversador, su don de persona hizo que una paret de mi no quisiera que terminara el encuentro y poder seguir disfrutando de sus puntos de vista. Como ya era casi hora de abordar para ellos, el nos pidio a los tres que lo acompañaramos a comer. Yo no tenia mucha hambre, pero no queria hacerle el desaire por lo bien que se habia portado.

Fuimos a uno de esos establecimientos de los cuales hay cientos en Barajas, los "Pret-A-Manger" o "Listos Para Comer" y todos terminamos pidiendo lo mismo, unos bocadillos, como le llaman en España, a unos sandwiches en pan flauta frances, rellenos de tortilla española, o de jamon serrano o jamon serran con queso. Como Alvi entro de primero a la fila, este pago por el almuerzo de todos y la verdad es que me senti un poco obligado a rechazar su oferta, pero esto lo ofendio en algun modo y no acepto que le devolviera el dinero.

Con la comida, mas de lo mismo, buena compañia y una agradable conversacion. Fue asi como las horas que tuve que permanecer en España me pasaron de largo sin darme cuenta.

Durante mi estadia en Dominicana pense mucho en este señor y en lo bien que se habia portado. Es raro encontrarse en la calle con personas genuinamente bondadosas y mucho mas raro aun en un aeropuerto, donde casi todos los viajeros estan inmiscuidos en sus propios asuntos y tratando de lidiar cada quien lo mejor que puede con el trajin del viaje.

Cuando me tocaba regresar de Dominicana a Bangladesh al cabo de unos 7 dias, con el pesar de marcharme de nuevo sin saber cuando regresaria de nuevo a ver a mi familia a cuestas y la sensacion de haber dejado cosas sin resolver, el viaje prometia ser mas largo todavia que lo acostumbrado. Esta vez, me tocaria permanecer por 12 horas en Barajas y creanme que no estaba ansioso por disfrutar de esta experiencia. Sin embargo, no tenia otra alternativa y cuando no se tiene el control sobre algo es mejor dejar que las cosas pasen, trate de no pensar mucho y hacerme automata por las proximas 40 horas.

A mi llegada a Barajas, alrededor de las 9:00 a.m., trate de dormir lo mejor que pude en los asientos que tienen en la Terminal 1, que de seguro datan de los años '70 y por mas que lo intente me fue imposible, lo mismo para leer, no lograba concentrarme. Creo que pensaba tanto en las horas que me esperaban como en lo que dejaba atras. Procure calmar la ansiedad visitando otro "Pret-A-Manger" y concentrarme en la lectura mientras reposaba la comida. Asi me dieron la 1:00 p.m. y ya tenia cuatro horas menos por delante.

Cuando salgo del negocio de comida, alcanzo a ver en la distancia a una figura conocida, pero no preste mucha atencion, ya que a quien diantres iba yo a conocer en la Terminal 1, donde casi todos los vuelos son para el Medio Oriente? Ademas, ya en el pasado la vista me habia jugado trucos, donde juraba haber visto a muchos de los mios en este mismo aeropuerto. De seguro no era otra cosa que la nostalgia.

Sucede que este espejismo que habia creer visto era Alvi, aproximandose a su puerta de embarque. Fue muy curiosa la sensacion que tuve en ese instante, pues a pesar de que solo lo conocia de haber compartido unas cuantas horas junto a el y los demas, creo que el es de esas personas que te dejan una profunda impresion. Me le acerque y lo salude con mucho afecto y lo mismo hizo el, y ambos nos sorprendimos de la curiosa fortuna de encontrarnos de nuevo a solo 9 dias de habernos despedido, a lo mejor para siempre.

El se encontraba leyendo un libro llamado "Amor Perfecto, Relaciones Imperfectas", de John Welwood y me hizo prometerle que lo leeria en cuanto terminara de leer "Codigo Genesis", el cual tenia en mis manos en ese momento. La conversacion prosiguio casi por el mismo punto en que la habiamos dejado unos dias atras. Hablamos de Bangladesh y la situacion de vida en la actualidad, de la industria textilera; de Filipinas y la mision que el realizaba alla; de politica; de economia; de Dominicana; de literatura; de todo un poco; menos de temas religiosos, para mi sorpresa. Creo que le agradezco el no haber tocado ese tema y que tratara por defecto de evangelizarme. Creo que igualmente para el fue un cambio de rutina agradable el simplemente conversar por conversar sin tener que sentir el peso de su tunica.

Alvi fue sin dudas una agradable coincidencia y permitio que la puesta a prueba de mi paciencia pasara sin mayores contratiempos.

Alvi, un abrazo!

5 comentarios:

juan ruiz dijo...

Caramba te lo dije, sigue escribiendo que tu tienes facilidad para la narracion de tus vivencias, muy entretenido estuve leyendo tus conversaciones con Alvi y los demas, en la vida siempre hay algo que nos queda para siempre de personas que conocemos en situaciones o lugares imprevistos, por eso es que no debemos ser intolerantes y escuchar a todo el mundo...
My interesante, te quiero mucho...
Tu tio Juan Carlos

Arturo Ruiz dijo...

Asi es, Tio, y la verdad es que la segunda vez que nos vimos fue mucho mejor que la primera. Pudimos hablar sin parar por largas horas y no tocamos en ningun momento temas triviales.

Es un individuo que genuinamente se preocupa por el bienestar comun. Fue muy emotivo escucharlo hablar sobre el trabajo que habia hecho en algunos de los bateyes de San Pedro de Macoris y lo mucho que le preocupaba la situacion dominico-haitiana y procedio a compararla con la que viven los dominicanos en Puerto Rico.

Me halago mucho el hecho de que en esta ocasion el fuera mas escucha que conversador, ya que se notaba realmente interesado en mis opiniones.

Te quiero mucho, a ti tambien, Tio.

Solano dijo...

LoL Arturo, cuantas sorpresas nos da la vida... Mi mama siempre dice que las cosas pasan por algo..Mira con que tremenda persona te encontraste, y que nadie sabe si en un futuro, te la vuelvas a encontrar.

Una pregunta colega, tu no te llevabas la Laptop a mano? Por que algo que yo hago cuando tengo que esperar mi vuelo, que por lo general van de dos horas y media a 3 es conectar mi laptop y ver una movie, a la hora que acaba la pelicula, quedan unos escasos minutos ya para abordar.

Tengo la suerte que donde yo hago la escala es en el Aeropuerto de Panama, que no tan solo es super comodo y cuenta con una serie de salas con muebles y sillas bastante comodas, con toma corriente y todo, sino que esta surtido de muchisimas tiendas , algo Gigantesco, que tan solo viendo las tiendas se te van las horas rapidisimo tambien. Y con precio excelentes, tan excelentes que siempre y aprovecho y compro un perfume o algo asi.

Claro esta.... tue spera son de 12 horas algo demasiado largo, pero quizas las movies y eso te hubieran ayudado.

Con esto de los viajes me he visto forzado a ''aprender'' a leer, osea a llevarme libros ya que durante los vuelos me encanta leer o cuando la movie acaba y aun quedan unos 40 mins o 30 mins de espera el libro me ayuda bastante, tal como dices en tu caso.

Arturo Ruiz dijo...

Bueno, sucede que habia estado en Dominicana en Diciembre como podras recordar y en menos de un mes ya estaba de vuelta.

Te hago el comentario porque esto implica que habia viajado 8 veces en Qatar durante ese periodo (cuatro vuelos en diciembre y cuatro vueles en enero) y como su entertainment center esta surtido con las ultimas peliculas de los cines, habia poco que no habia visto y lo que no estaba disponible, ya lo habia visto en Bangladesh, ya que alla no hacia otra cosa que comprar peliculas para verlas los viernes.

La verdad es que raras veces sacaba mi laptop de la mochila, debido en gran parte a que no tenia nada que ver en ella, pero tambien debido a que los conectores europeos y del medio oriente son completamente diferentes a los nuestros y nunca compre un adaptador, pues rondaban los 35 dolares lo que entendia que era un poco excesivo.

Aunque si, en el vuelo de regreso definitivo a Dominicana tuve que utilizarla, pero no en ninguno de los aeropuertos, sino en el vuelo de Iberia, que de por si es una de las peores lineas aereas del mundo y aproveche para ponerme al dia con una serie de la cual Juan me habia pasado unos 15 capitulos.

Solano dijo...

Ya entiendo colega. La verdad que de pensar en esos viajes que tuviste que hacer y esa espera, me da dolor de cabeza.

Lo divertido de todo, para asi decirlo es que entonces no tan solo tenias en mente la espera y todo esos viajes largos, si no la preocupaciones de que cosa nueva e improvistya te vas a encontrar en tu proximo destino, mas las que ya te habian pasado lol.

Colega.... que Experiencia mi hermano usted vivio lol.